Con tecnologías más amigables con el medio ambiente, aviones eléctricos e híbridos y el aumento de niveles de eficiencia del combustible, se podría llegar a cero emisiones de carbono en el 2050. Estas son algunas de las conclusiones de un estudio preliminar entregado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), financiado por Latam Airlines y Airbus.

Latam Airlines y Airbus le siguen apostando a impulsar a Colombia como uno de los centros de producción de Combustible Sostenible de Aviación (SAF) en la región.
Así quedó demostrado en los resultados preliminares de un estudio promovido por estas dos organizaciones que viene siendo desarrollado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y que tiene como objetivo principal encontrar formas efectivas de reducir las emisiones de carbono (liberación de dióxido de carbono (CO₂) y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera. Estos se producen principalmente a través de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles para obtener energía).
¿Cómo avanza el proceso de descarbonizar el sector de la aviación?
“Opciones para descarbonizar la aviación en Latinoamérica de manera sostenible: una evaluación de las políticas de carbono, los precios del carbono y el consumo de combustible en la aviación para 2050″, fue el informe presentado por Sergey Paltsev, representante del Instituto Tecnológico de Massachusetts, quien resaltó los esfuerzos que se han presentado para avanzar a una industria más amigable con el medioambiente.

“Hemos notado avances en la región desde hace año y medio de manera constante, la Aerocivil ha sido el eje central y eso ha consolidado el ecosistema”, mencionó el experto; sin embargo, fue enfático en que la aviación aporta el 2 % de las emisiones mundiales y que para lograr estabilizar el clima, estas tienen que llegar a cero.
“Estamos haciendo estudios de que vamos a tener peores impactos en el clima, en algunos lugares no va a ser tan malo, en otros es crítico. Si seguimos con la tendencia actual, las emisiones crecerán y afectarán al planeta en los próximos 50 años”, enfatizó Paltsev.
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Basados en el Acuerdo de París, la promesa de Colombia fue reducir 169,4 MtCO2 (unidad de medida de las emisiones de carbono) a 2030, pero según el ‘Puntaje a 2030 del Climate Action Tracker’ la intención del país es insuficiente. En este punto, Paslev aclaró que se espera que el gobierno renueve sus compromisos y ahonde esfuerzos para cumplirlos.

Vale la pena resaltar que en el 2019, en territorio ‘cafetero’ se produjo emisiones equivalentes a 176 toneladas métricas de dióxido de carbono y se espera que para el 2025 se logre una reducción a 124 MtCO2e.
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Sergey Paltsev también remarcó el plan de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que para lograr descarbonizar tiene como propósito buscar diversas soluciones basadas en hidrógeno y operaciones óptimas. Esto incluye implementar en un 65 % el SAF, en un 13 % nuevas tecnologías de propulsión, un 3 % en la eficiencia y en un 19 % con compensaciones, captura y almacenamiento de carbono (CCS).
El gran reto para alcanzar el objetivo de la descarbonización
Según el informe presentado, en la actualidad solo se produce un 0,1% de SAF, este biocombustible permite una reducción hasta del 80 % en las emisiones de carbono.

Ahora, el gran reto que se tiene es superar la producción actual, pues su uso es muy limitado. En 2022 se produjeron entre 200.000 y 300.000 toneladas de combustible sostenible y se espera que en 2050 se requieran 350 millones de toneladas.
La postura de Airbus marca que el SAF es una solución viable, pues no se necesitan mayores modificaciones para su uso y no afecta la operación y seguridad de los vuelos.
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En ese orden de ideas, Paltsev mencionó que el alto precio de producción es uno de los problemas para lograr descarbonizar el ambiente; por esto, es importante que el gobierno cree incentivos que ayuden a incrementar el biocombustible.
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“Existe el riesgo de políticas excesivamente costosas, por lo tanto, es importante entender las propuestas de políticas actuales, proporcionar análisis independientes para influir y estar preparados para actuar si existen beneficios para los pioneros”, agregó Paltsev.

Como ejemplo, el experto difundió el esfuerzo de California (USA), que creó, en medio de la ley de reducción de la inflación, todo un arsenal de incentivos para quienes ayuden a la descarbonización.
“Se dan US$3 por cada hidrógeno y también 1,75/ galón para producción de SAF. De igual forma, están descarbonizando su flota de combustible pesado. En 2035 este estado tiene planeado reemplazar todos los vehículos de combustión interna, incluidos los vehículos de carga pesada”, apuntó.
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Por el momento y en términos de producción de SAF, Colombia cuenta con dos insumos identificables para su producción: el aceite de palma y la caña de azúcar.
Conclusiones de los resultados preliminares
Antes de finalizar la presentación, Sergey Paltsev dejó algunas conclusiones basadas en la urgencia de alcanzar el objetivo de ser neto cero carbono para 2050, mediante la implementación de múltiples estrategias.

Para esto, no solo se necesita el desarrollo de Combustibles Aéreos Sostenibles, sino también innovaciones en la manufactura de los aviones, el desarrollo de tecnologías disruptivas, aumentar los niveles de eficiencia del combustible, e investigación y desarrollo en opciones de propulsión alternas (uso de hidrógeno en los combustibles, o aviones eléctricos e híbridos).
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Además, Paltsev volvió a resaltar la importancia de que se deben unificar los enfoques de descarbonización entre los países, para garantizar la competitividad del sector y permitir que economías de escala y los clientes de países de bajos ingresos, que requerirán de mecanismos de apoyo, puedan sentir los beneficios.
















