En un gesto de apoyo al histórico proceso de paz en Colombia, el maestro Fernando Botero creó y donó ‘La Paloma de la Paz’, una escultura que ahora se exhibe en el Museo Nacional de Colombia. Esta obra, realizada en bronce y pintada de blanco, simboliza la esperanza y la ilusión de un futuro pacífico para todos los colombianos.

Publicado por: Redacción Cultural
El maestro Fernando Botero Angulo, uno de los artistas más ilustres y queridos de Colombia, nos dejó tras de sí un legado artístico que perdurará por generaciones. En medio de este duelo, recordamos una de sus obras más emblemáticas: “La Paloma de la Paz”.
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“La Paloma de la Paz” es una escultura que irradia esperanza y solidaridad. Realizada en bronce y pintada de blanco, la obra, con sus características proporciones generosas, lleva la inconfundible firma de Botero. Con una altura de 70 cm, esta pieza ha sido testigo de momentos cruciales en la historia reciente de Colombia.

En septiembre de 2016, Fernando Botero donó esta obra maestra a la Casa de Nariño, la residencia oficial del Presidente de Colombia. La donación tuvo un significado especial, ya que conmemoró la primera firma del Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), un hito histórico que marcó el camino hacia la reconciliación y la paz en el país.
Posteriormente, la Presidencia de la República, en un gesto de importancia cultural y simbólica, decidió donar “La Paloma de la Paz” al Museo Nacional de Colombia. En este espacio cultural de renombre, la escultura encuentra un hogar donde puede ser apreciada por las aproximadamente 400 mil personas que visitan el museo cada año.

La obra se exhibe en la sala “Mirada Panóptica al Arte en el Museo Nacional de Colombia”, ubicada en la Rotonda del Museo. Allí, la escultura cobra vida y se convierte en un recordatorio constante de la importancia de la paz y la solidaridad en la sociedad colombiana.
Fernando Botero, un artista comprometido con su país y su gente, expresó que con “La Paloma de la Paz” se sumaba a este proceso trascendental de construcción de paz en Colombia. Este regalo a su nación fue un testimonio de su apoyo y solidaridad con un proceso que prometía un futuro de esperanza e ilusión para todos los colombianos.
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En tiempos de desafíos y cambios, “La Paloma de la Paz” de Fernando Botero seguirá siendo un símbolo conmovedor y poderoso de la necesidad de la paz, la reconciliación y la unidad en Colombia. Su legado artístico y su mensaje de esperanza perdurarán en las mentes y corazones de todos los colombianos y de quienes aprecian su arte en todo el mundo.












