La historia de Yesenia Flórez, una abogada santandereana que dejó Bucaramanga para tomar otro rumbo lejos de casa y potenciar su sueño de ser cantautora.

Publicado por: Valeria Quiroga
Yesenia sube al escenario y se sienta en el sillón. Acomoda y afina su guitarra acústica. Toma aire y observa las mesas a la luz de las velas en el bar Guilt & Co, uno de los tantos rincones musicales de Vancouver, Canadá, que a diario reciben artistas de todas partes del mundo con el anhelo de darse a conocer en un país lejos de su tierra natal.
Los sueños son más grandes que sus nervios. Una de las canciones interpretadas en esa noche histórica para su carrera es “Broma final”, un vals andino de su autoría con el que se atrevió a iniciar su carrera como solista en plataformas digitales a inicios de 2023, justo cuando su visa canadiense fue aceptada y se marchó de Bucaramanga para que su vida tomara otro rumbo.
“Estar acá es básicamente algo que yo nunca creí que fuera posible en mi vida”, afirma Yesenia Amado Flórez desde la lejanía cuando habla de su migración a Canadá, un país en el que su sueño de ser artista se mantiene en pie a pesar de las adversidades. Es abogada de profesión, artista, música empírica y escritora amateur, es hija de un maestro de construcción y de una modista. Mientras estudiaba Derecho, ingresó al Coro Polifónico UPB, una experiencia enriquecedora que la hizo enfrentar sus miedos como artista y como mujer.

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A los seis años, mientras tomaba confianza cantando frente al espejo, comenzó a presentarse en su escuela y luego en el colegio en todas las muestras culturales. Hizo parte de agrupaciones musicales durante su vida escolar mientras desarrollaba su potencial como artista pintando y escribiendo de forma empírica. Su familia no podía costear educación formal en música o pintura.
El público la aplaude en esa noche de martes. Muchos de los asistentes se sorprenden al escuchar por primera vez sus canciones influenciadas por el folclore latinoamericano y raíces andinas. Llegar a Vancouver no fue nada sencillo. Luego de visas rechazadas y una relación a distancia a punto de quebrarse, finalmente Yesenia recibió la aprobación del gobierno canadiense en febrero de 2023.
“Fue tremendo eso, porque tienes básicamente que empacar en dos maleticas muchas cosas y no saber cuándo vas a regresar”, cuenta la artista, quien viajó a Canadá en marzo de ese año. Su arraigo por las guitarras es único, pero solo podía llevarse una de ellas y la otra dejarla en casa. “Y fue como: no me importa, pero la guitarra sí o sí tiene que ir conmigo en la cabina”, recuerda la artista, quien quería asegurarse que su instrumento llegara bien a su nuevo hogar.

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Una familia que disfruta del arte
Nacida en 1996, Yesenia tuvo una infancia rodeada del amor y la crianza de sus abuelos. Sus primeros inicios musicales y artísticos se remontan a los cinco años cuando, imitando a su hermano mayor, comenzó a hacer sus primeros trazos en cuadernos. Todas las tardes escuchaba vinilos con su abuelo materno, Rafael Florez. Los Panchos, José Alfredo Jiménez, Garzón y Collazos formaban parte del repertorio de esas tardes acompañadas de café.
El viejo radio Hitachi marcó el comienzo de una historia llena de referencias musicales en una familia que, aunque no era de músicos formales, era apasionada por el arte como forma de expresión. De su abuelo heredó el amor por el folclore andino colombiano, de su hermano mayor, el gusto por el rock anglo, y de sus padres, la balada ochentera.

Aunque nunca le dijo nada directamente, la apoyaba en silencio, demostrando su gusto por verla en conciertos y aprendiendo a tocar la guitarra. En 2017, tras la muerte de su abuelo, ella se enteró de que él había sido músico empírico en su juventud y le compuso una canción, “Te miro lejos” en su honor.
Así lanzó sus primeros temas
“Ya es momento de que saques tus canciones, ¿no?”, le dijo la artista local Ana Naranja a Yesenia una noche en un reconocido bar de Bucaramanga. “Eso me timbró tanto que dije, ¡juemadre! Tengo que hacerlo”. Luego del impulso que le hacía falta, la artista buscó al productor musical Santiago Naranjo y se propuso a sí misma consolidar su carrera como solista mientras empezaba desde cero en Canadá.
Influenciada por artistas como Victoria Parra, Mercedes Sosa, Elizabeth Morris y Marta Gómez, entendió que la interpretación y el sentimiento eran lo más importante. Actualmente, la artista cuenta con tres sencillos musicales disponibles en plataformas digitales como Spotify. En estos temas, Yesenia Amado hace exploraciones en la cumbia, sonidos del pacífico colombiano y zamba argentina con sonidos andinos. Su objetivo más cercano es lanzar su primer EP para 2025.
Luego de meses de espera para su gran presentación en Guilt & Co, Yesenia siente la satisfacción de que va por buen camino. Aunque sus expectativas para esa noche no eran las más altas, pues se trataba de un evento entre semana, se llevó la sorpresa de que su círculo de amigos y compañeros del trabajo compartieran su presentación en redes sociales. “Saber que llené el espacio ese día me da confianza en mí misma de que yo puedo hacerlo, de que mi guitarra y yo podemos hacerlo y que con el tiempo sé que van a llegar personas maravillosas a mi vida, como ya han llegado”.
Mientras las semanas transcurren, Yesenia seguirá tocando puertas y cantando muy alto en rincones artísticos de Vancouver, la ciudad que acogió a esta música empírica santandereana que tiene sus sueños más vivos que nunca.

















