Este domingo 3 de noviembre, a las 6:30 p.m., el Teatro Santander de Bucaramanga será testigo de los Premios Macondo, liderados por Elkin Manco, fundador y fuerza visionaria detrás del evento. Con su pasión por llevar el cine colombiano a todas las regiones, Elkin busca que esta gala no solo celebre lo mejor de la cinematografía nacional, sino que también acerque al público a sus propias historias y talentos.

Publicado por: Redacción Cultural
Elkin Zair Manco estuvo conectado con el cine desde muy joven. Estudió producción audiovisual, aunque la vida lo llevó hacia la gestión cultural. Actualmente se encuentra cursando un master en gestión y emprendimiento cultural. Lea también: Clemencia Hernández: la belleza oculta de la realidad
De vez en cuando disfruta conectarse con la realización de proyectos audiovisuales, ya que sigue siendo la pasión que lo conecta con sus inicios en el sector.
Elkin habla con el tono de quien lleva el cine colombiano en las venas. No es simplemente el Director Ejecutivo de la Academia Colombiana de Cine, sino que además dirige la Federación Iberoamericana de Academias de Cine - Fiacine, gestando alianzas a nivel nacional e internacional.

A pesar de los casi catorce años que ha pasado en Bogotá, Bucaramanga, su tierra natal, siempre lo ha llamado. Ahora, Elkin trajo a la ciudad los Premios Macondo, una hazaña que nadie creyó posible. “Traer este evento a mi tierra es un logro del que me siento profundamente orgulloso”, confiesa, su mirada viajando más allá de la entrevista, como si ya estuviera en las calles de Bucaramanga, sintiendo el pulso de la ciudad que le dio vida.

Bucaramanga, Macondo y el renacer de un sueño
Por primera vez, Bucaramanga se convierte en el epicentro del cine colombiano. Las calles se visten de gala, los medios locales cubren cada detalle, y los bumangueses, orgullosos, preparan la bienvenida a más de 180 invitados de toda la región. Para muchos, es la primera vez que visitan esta ciudad, y Elkin espera sorprenderlos. “Algunos creen que estamos en un pueblo, pero se llevarán una grata sorpresa”, comenta con una risa leve. La Bucaramanga de Elkin es una ciudad vibrante, una metrópolis en crecimiento con una oferta cultural potente, lista para recibir al cine colombiano con los brazos abiertos.
Desde su rol en la Academia, siempre ha abogado por una descentralización cultural que conecte al cine colombiano con todos los rincones del país. No es solo un ideal romántico, sino una necesidad en medio de una crisis que golpea a la industria cinematográfica nacional. “Queremos visibilidad para nuestro cine, poder conectar con el público, valorarlo desde el interior, no solo en el exterior”, explica, apuntando a una realidad dolorosa: en Bogotá, y aún más en las regiones, las películas colombianas encuentran obstáculos para llegar a las salas.
Elkin y su equipo han trabajado para que los Premios Macondo no sean solo una ceremonia de entrega de galardones, sino una plataforma para promover el cine en las regiones. En Santander y su ciudad natal, el evento contó con cinco proyecciones de las películas nominadas en diferentes espacios al aire libre, acompañadas de charlas inspiracionales a través de las estrategias de Rumbo a los Macondo y Macondo para la Gente.. En Bucaramanga, su ciudad natal, el evento cuenta con una serie de actividades previas y paralelas: conversatorios, proyecciones y espacios de diálogo que buscan sembrar una semilla de amor por el cine colombiano. “No se trata de traer un espectáculo, sino de conectar, de entender qué quiere ver el público y de fortalecer esa relación”, dice Elkin. A través de iniciativas como “Macondo para la Gente,” donde los bumangueses pueden dialogar con actores, directores y guionistas, Elkin espera que el público sea el verdadero protagonista de la celebración.

Una gala muy especial
Para Elkin, la alfombra roja no es solo una tradición importada, sino una oportunidad para que el público se acerque a sus artistas, a sus historias. Desde las 4:30 p.m., el Teatro Santander espera a los bumangueses que deseen vivir de cerca la magia del cine colombiano. La presencia de Heisel Mora, presentadora oficial de TNT para América Latina, da al evento un toque internacional y profesional, pero al mismo tiempo, es un espacio cercano, en el que las estrellas y el público pueden compartir y crear un vínculo directo. “Queremos que la gente sienta que esta gala es suya, que pueden ser parte de ella”, dice Elkin, refiriéndose a este momento como una celebración tanto de la industria como del público que la hace posible.
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Elkin sabe que el camino no ha sido fácil. Asumir la dirección de la Academia en un momento crítico y sin recursos ha sido un reto que él y su equipo han enfrentado con creatividad y perseverancia. “Cada recurso que tenemos se gestiona desde cero; no es fácil, pero estamos encontrando apoyo y eso nos da esperanza”, dice. Su trayectoria en gestión cultural le ha permitido construir redes y alianzas que han sido claves para la realización de los Premios Macondo en Santander, demostrando que, con voluntad y compromiso, es posible construir espacios culturales fuera de los grandes centros urbanos.
Con la certeza de que aún hay un largo camino por recorrer, Elkin cierra con una reflexión que parece más bien un llamado: “Nuestro cine es un espacio de identidad, es un refugio para contar nuestras historias, para encontrarnos y reconocernos como colombianos. Queremos que cada colombiano vea en el cine una parte de sí mismo, que lo valore y lo haga suyo.” La descentralización no es solo una estrategia cultural, sino un acto de amor y respeto hacia un país vasto y diverso, que merece tener acceso a su propio cine.













