Con 21 años de historia, el Salón de Arte Popular celebra su octava edición descubriendo el talento oculto en los rincones más apartados de Colombia.


Publicado por: Redacción Cultural
El Salón de Arte Popular, una de las iniciativas culturales más importantes del país, cumple 21 años de historia y entra en su octava edición bajo el lema “Colombia: Diversidad cultural y natural”. Este proyecto, liderado por la Fundación BAT Colombia y respaldado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, ha logrado llegar a los rincones más apartados del país para descubrir, formar y visibilizar a más de 8.000 artistas empíricos. Lea también: El arte popular colombiano celebra 21 años de visibilizar el talento empírico en todo el país
El pasado mes de marzo, Bucaramanga acoge la Exposición Regional Santanderes: un homenaje al arte popular y la diversidad cultural con exposiciones en la Alianza Francesa y la Casona Unab.
Según Ana María Delgado, gerente de la Fundación BAT, este salón se inspira en el modelo de la Fundación Vigot de Venezuela y se ha consolidado como un referente nacional para el arte popular. “Lo que hemos identificado en estos 21 años es que hay un talento impresionante en todas las regiones del país, incluso en los lugares más recónditos. Gracias a las alianzas con ministerios, gobernaciones, secretarías de cultura y organizaciones como la Conferencia Episcopal, hemos podido encontrar y visibilizar a artistas maravillosos”, explicó.
La convocatoria para esta versión del salón se abrió en 2024 y recibió 1.900 propuestas de artistas plásticos empíricos de todas las regiones de Colombia. Actualmente, se están realizando exposiciones regionales de preselección, como la que se lleva a cabo en Bucaramanga, en espacios como la Alianza Francesa y Casa Luna, donde se exponen obras semifinalistas, incluidas creaciones de personas privadas de la libertad, artistas de pueblos patrimonio y de comunidades rurales.
Entre los aspectos destacados del proceso, se encuentra la participación del público en la selección. “Se puede votar por la obra favorita en www.fundacionbat.com.com, y esa pieza competirá por el Premio del Público”, indicó Delgado. Las obras finalistas elegidas por el jurado serán exhibidas en una gran exposición nacional que se inaugurará el 2 de octubre en el Museo Nacional y el Museo Colonial en Bogotá. Posteriormente, las piezas ganadoras recorrerán el país hasta el año 2027.
Además de la exposición, el salón cuenta con una programación paralela que incluye conversatorios, talleres, formación artística y actividades comunitarias. “No solo mostramos el talento, también trabajamos para que los artistas puedan vivir de lo que hacen y establezcan sus propios emprendimientos culturales”, señaló Delgado.
Arte con memoria y conciencia social
La Fundación BAT ha extendido su trabajo a temas de memoria histórica, reciclaje artístico y arte urbano. Un ejemplo emblemático es el proyecto realizado en Popayán con recicladores que trabajaban con caballos de tracción. A través del arte, se promovió el cuidado animal y se creó una escultura monumental de un caballo, construida con piezas de los antiguos carruajes. “Cada tornillo, cada cajón tenía una historia de vida. Fue una obra llena de memoria”, dijo Delgado. Lea también: La exposición de Arte Sacro que invita a la reflexión en Semana Santa
También destaca el trabajo con comunidades como las tejedoras de Mampuján, quienes plasman en sus creaciones los relatos del conflicto armado, y con artistas privados de libertad en alianza con el INPEC, en procesos que promueven la reconciliación y la paz.
Publicidad
Este año, el artista homenajeado es Santiago Sifuentes Mejía, de Tame, Arauca, una región PDET. Sus obras en arcilla son potentes relatos visuales sobre el conflicto, el medio ambiente y la cotidianidad de su territorio. “Cada obra suya es una denuncia, una reflexión profunda. Su historia de vida es también una radiografía del país”, expresó Delgado.
La expectativa para esta edición del salón es alta. Desde la Fundación BAT, esperan seguir consolidando este espacio como plataforma de reconocimiento para los artistas empíricos del país. “Queremos mostrar que Colombia es un país profundamente diverso. Que convivir con esa diversidad —cultural, étnica, ambiental— es lo que nos permite crecer como sociedad. El arte popular es una forma poderosa de narrar quiénes somos, de sanar y de construir paz”, concluyó la gerente.
Más información sobre el Salón de Arte Popular y su programación en www.fundacionbat.com















