Del 4 al 23 de agosto, Bucaramanga será sede del 42º Festival Internacional de Piano 2025, un evento cultural que reunirá a artistas de varios países, con más de 80 actividades, conciertos, concursos y una imagen oficial creada por el artista santandereano Ricardo Orduz Ordoñez.

Publicado por: Redacción Cultural
Del 4 al 23 de agosto, Bucaramanga se convertirá una vez más en el epicentro de la música académica con la celebración del 42º Festival Internacional de Piano, un evento que desde hace más de cuatro décadas ha afinado la sensibilidad de públicos diversos y ha consolidado a Santander como territorio fértil para el arte sonoro. Este año, la edición llega bajo el lema “¡Ritmos que vibran, historias que suenan!”, una declaración que resuena tanto en los escenarios como en los lienzos, en las partituras como en las emociones compartidas.
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La imagen oficial de esta edición es una obra plástica con alma musical. Se trata de “Sonata Boreal”, una pieza de 1.40 por 1.00 metros, ejecutada en acrílico sobre lienzo por el maestro santandereano Ricardo Orduz Ordoñez, artista cuya trayectoria de más de 30 años ha explorado los límites de la geometría, la luz y la forma en una constante búsqueda estética marcada por la introspección y la libertad creativa.
“Esta obra nace de la escucha”, afirma Orduz, quien asumió el reto de traducir en color y movimiento los ecos del piano latinoamericano. El resultado es una composición que no ilustra, sino que evoca: un paisaje onírico de luces cruzadas, planos contrapuestos y una energía que no se apresa, sino que se intuye. “Sonata Boreal” no es solo una imagen; es una experiencia visual que late al compás de los silencios y acentos del repertorio pianístico.
Un festival que trasciende el teclado
El Festival, organizado por la Universidad Industrial de Santander (UIS), convoca este año a artistas de Alemania, Cuba, EE.UU., Rusia, Colombia, México, Bulgaria e Italia, quienes darán vida a más de 80 actividades distribuidas en 11 programas. Recitales, conciertos de cámara, clases magistrales, conferencias, exposiciones y eventos pedagógicos llevarán el espíritu del piano no solo a los auditorios universitarios, sino también a otros 12 municipios santandereanos, ampliando el eco del arte hasta los rincones más alejados del territorio.
Una de las joyas de esta edición será, como es tradición, el 21º Concurso Nacional de Piano, con categorías infantil, juvenil y profesional, en el que jóvenes talentos de todo el país demostrarán su virtuosismo frente a un jurado internacional de altísimo nivel. Este certamen ha sido semillero de figuras pianísticas hoy consolidadas en Colombia y el exterior, y su presencia es garantía de que el legado musical del país sigue creciendo con disciplina y pasión.
Uno de los rasgos más destacados del Festival es su vocación territorial. El piano no se queda en los salones de concierto: sale al encuentro del público en plazas, escuelas, casas de la cultura y espacios no convencionales. Así, el arte se democratiza y se convierte en vehículo de encuentro, educación y transformación social. Esta estrategia, respaldada por instituciones públicas y privadas, ha permitido que más de 30 mil personas accedan gratuitamente a la programación del evento en años anteriores.
Además, la agenda académica se ha robustecido con talleres de apreciación musical, encuentros con compositores, conversatorios y residencias artísticas, que amplían la experiencia del Festival más allá de lo estético para incluir lo formativo y lo investigativo.















