Cultura
Miércoles 22 de julio de 2026 - 02:57 PM

Quería seguir bailando a los 89: la historia que inspiró una guía para vivir más y mejor

Inspirada en una paciente de 89 años que conservaba intactas sus ganas de bailar, pero había perdido autonomía física, la médica UIS Mónica Cornejo escribió Vive más, vive mejor, una guía sobre hábitos y evidencia científica para prolongar la vida saludable. El libro será presentado este 24 de julio en El Libro Total de Bucaramanga.

La médica UIS Mónica Cornejo escribió Vive más, vive mejor, una guía sobre hábitos y evidencia científica para prolongar la vida saludable.
La médica UIS Mónica Cornejo escribió Vive más, vive mejor, una guía sobre hábitos y evidencia científica para prolongar la vida saludable.

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Publicado por: Redacción Cultural

En medio de la celebración de sus 89 años, una mujer habló sobre todas las cosas que todavía quería hacer. Su mente conservaba los recuerdos, la curiosidad y las ganas de salir; su cuerpo, afectado por la pérdida de masa muscular y varias enfermedades, ya no podía seguirle el ritmo.

“Soy consciente de los 89 años que tengo, pero en mi mente me siento igual que cuando cumplí 40 o 45. Aún me miro al espejo con vanidad, aún quiero salir a bailar, pasear y caminar. Quiero conocer sitios nuevos y tengo muchas cosas pendientes por hacer que mi cuerpo ya no es capaz de hacer”, le confesó a la médica bumanguesa Mónica Cornejo.

La frase se quedó con ella. Durante años había acompañado a personas mayores que necesitaban asistencia médica y cuidados especiales debido a condiciones físicas y cognitivas que suelen asumirse como consecuencias inevitables de la edad. Aquel cumpleaños le permitió comprender de otra manera la impotencia que puede sentirse cuando permanecen intactos los deseos, pero el cuerpo pierde autonomía.

Esa experiencia fue el punto de partida de Vive más, vive mejor. Guía práctica para aumentar tu longevidad, el libro que Cornejo presentará este viernes 24 de julio, a las 4:00 p. m., en El Libro Total, ubicado en la calle 35 número 9-81 del centro de Bucaramanga. La entrada será libre.

¿Es posible modificar el envejecimiento?

El planteamiento del libro se relaciona con un campo conocido como gerociencia, dedicado a estudiar cómo los procesos biológicos del envejecimiento influyen en enfermedades como la diabetes tipo 2, los trastornos cardiovasculares, la osteoporosis, la demencia y algunos tipos de cáncer.

La llamada hipótesis de la gerociencia sostiene que, si el envejecimiento constituye un factor común detrás de numerosas enfermedades, intervenir sobre sus mecanismos podría retrasar la aparición de varias de ellas al mismo tiempo. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos reconoce esta línea como un campo de investigación en desarrollo orientado a prolongar la vida saludable, no simplemente a aumentar el número de años vividos.

La ciencia ha identificado procesos celulares relacionados con el paso del tiempo. En 2023, un artículo publicado en la revista Cell describió doce “marcas del envejecimiento”, entre ellas la inestabilidad genética, la inflamación crónica, la disfunción de las mitocondrias, el agotamiento de las células madre, la senescencia celular y las alteraciones en la comunicación entre las células. Estos procesos son estudiados como posibles objetivos para prevenir o retrasar enfermedades, aunque su funcionamiento y sus relaciones todavía no se comprenden por completo. La investigación puede consultarse en Cell.

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La evidencia es más sólida cuando se habla de conservar la capacidad funcional mediante actividad física, alimentación equilibrada, sueño adecuado, relaciones sociales, controles médicos y prevención de enfermedades. La Organización Mundial de la Salud define el envejecimiento saludable como la posibilidad de mantener las capacidades que permiten moverse, tomar decisiones, relacionarse y realizar aquello que cada persona considera valioso. También advierte que no existe una manera única de envejecer: algunas personas de 80 años conservan capacidades comparables a las de adultos mucho más jóvenes, mientras otras requieren cuidados permanentes. Así lo explica la OMS.

En cambio, los medicamentos dirigidos a la senescencia celular, la reprogramación celular y otras intervenciones que prometen frenar o revertir el envejecimiento continúan en fases experimentales. Los ensayos realizados hasta ahora suelen tener pocos participantes, periodos de observación cortos y resultados difíciles de comparar. Además, todavía no existe un marcador biológico aceptado de manera general para establecer con precisión cuánto envejece una persona o si un tratamiento ha conseguido rejuvenecerla. Una revisión en Nature Communications expone estas limitaciones.

Hábitos al alcance de la vida cotidiana

El libro de Cornejo reúne recomendaciones médicas y cambios de estilo de vida que pueden incorporarse a la cotidianidad. La alimentación, la actividad física, el descanso, el cuidado de la masa muscular y el fortalecimiento de las relaciones interpersonales son algunos de los asuntos abordados.

“No es nada mágico. Requiere esfuerzo y la decisión de cambiar el estilo de vida, pero no es algo complejo”, explica la autora. La guía está dirigida a quienes quieran asumir un papel activo frente a su salud futura, sin importar la edad en la que decidan comenzar.

Entre las prácticas mencionadas por Cornejo se encuentra el uso adecuado del sauna. Estudios de seguimiento realizados en Finlandia encontraron una asociación entre su utilización frecuente y un menor riesgo de muerte cardiovascular. Uno de ellos, publicado en JAMA Internal Medicine, siguió a más de 2.300 hombres durante cerca de 20 años y observó una reducción del 63 % en el riesgo de muerte súbita cardiaca entre quienes acudían al sauna entre cuatro y siete veces por semana, frente a quienes lo hacían una vez. Sin embargo, se trató de un estudio observacional: identificó una asociación, pero no demostró que el sauna fuera por sí solo la causa de la reducción del riesgo.

Una nueva ruta profesional

Mónica Cornejo se graduó como médica y cirujana de la Universidad Industrial de Santander en agosto de 1995. Posteriormente realizó una especialización en Gerencia y Calidad de Servicios de Salud en la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Durante su trayectoria trabajó en instituciones como la Foscal y la Clínica Chicamocha, en Bucaramanga; el Hospital San Rafael, en Tunja, y la Policía Nacional, en Bogotá.

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En 2019 emigró a Canadá con su familia. El cambio de país también la llevó a reconstruir su camino profesional. Aunque contaba con experiencia en pediatría y calidad de los servicios de salud, comenzó a trabajar con personas de edades avanzadas y en entornos de cuidado prolongado. Allí encontró un nuevo propósito.

El contacto cotidiano con estos pacientes despertó su interés por la medicina de la longevidad. Comenzó a estudiar qué herramientas podían ayudar a sus pacientes, a su padre y a ella misma a disminuir el deterioro físico y cognitivo asociado al paso de los años. Primero escribió la guía pensando en las personas que atendía; después llevó sus recomendaciones a su propia vida.

Cornejo asegura que durante los últimos seis meses ha observado cambios favorables en sus indicadores de salud y en su calidad de vida. Ahora quiere compartir ese aprendizaje con quienes no solo aspiran a vivir más años, sino a conservar durante más tiempo la posibilidad de moverse, relacionarse, decidir y disfrutar.

En el fondo, el libro responde al deseo expresado por aquella mujer durante su cumpleaños 89: que el cuerpo pueda acompañar por más tiempo las ganas de bailar, caminar y conocer los lugares que todavía quedan pendientes.

Publicado por: Redacción Cultural

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