Espiritualidad
Jueves 18 de septiembre de 2008 - 06:28 AM

El espantapájaros

Había una vez un espantapájaros llamado Tobi. Su creador, un sencillo labriego, le dio vida para ahuyentar a los cuervos que llegaban a destruir sus cosechas.

Publicado por: Euclides Ardila Rueda

Tobi fue la única estrategia que encontró aquel campesino para garantizar sus cultivos. Y es que estas aves de rapiña, además de comerse las semillas recién sembradas en su huerta, se reunían cada noche para sobrevolar la parcela.Como estos animales tenían la costumbre de volver al mismo lugar cada noche, Tobi permanecía sujeto al frente de sus prados, sólo para asustarlos.

Era eso o aplicar plaguicidas, lo que le traería serias consecuencias a la siembra.Nada les provoca tanto terror a estos sagaces animales como la vista de un cazador, seguida de la explosión de su arma, pues saben que los tiros de él son fatales para su especie.Hasta ahí, la historia se lee normal. Sin embargo, una mañana cualquiera el hombre del campo se levantó y divisó a lo lejos sus cultivos completamente arrasados: los buitres ‘hicieron de las suyas’. Vio con extrañeza que Tobi no estaba. Su hijo, un tierno niño de 9 años, se había llevado el espantapájaros para su cuarto. El peueño le dijo a su papá que se había hecho amigo de Tobi y que él era el único que podía hacerle conciliar el sueño.- 'Papi, Tobi espanta a los fantasmas y por eso yo lo quiero conmigo', le dijo.El niño era muy nervioso. Le daba miedo la oscuridad y se trasnochaba por culpa de las pesadillas. Además, al lado de Tobi, ya no le daba temor el ruido de las chicharras, ni los relámpagos de la lluvia.¡Qué curioso! A lo largo de la historia, los espantapájaros han sido los protagonistas malvados de miles de historias de horror, quizás por su tétrico aspecto. Sin embargo, en esta página, el espantapájaro ayuda a un niño a deshacerse de sus mayores temores.Todos tenemos muchos cuervos rondándonos y necesitamos a un Tobi, antes de que estos crueles bichos logren acabar con nuestros sueños. ¡No! esta no es una invitación a confeccionar uno de esos muñecos. Es sólo una figura para reflexionar y darle una ‘ayuda’ a la huerta de nuestra vida.Es algo así como comprender la importancia que tiene labrar nuestro mundo, sin necesidad de usar ‘plaguicidas’ que espanten los problemas de nuestras ‘plantaciones’. Necesitamos espantapájaros para alejar, no sólo las malas energías, sino a todos los que quieran hacernos daño por algún motivo.Si tenemos fe y no permitimos que esos cuervos nos destruyan, ellos se alejarán de nuestros alrededores. El método más efectivo para espantar a estos sujetos, de acuerdo con el mensaje espiritual, consiste en combinar uno que otro espantapájaro con la Bendición de Dios. Los cuervos pueden ser problemas en los jardines en primavera y pueden arrancar una hilera de maíz brotada de manera reciente para comerse las semillas restantes. Sin embargo, un buen espantapájaro puede ser el remedio.Una bella historiaDos ángeles se pararon para pasar la noche en el hogar de un hombre adinerado. Su familia era ruda y no quiso permitirles que se quedaran en la habitación de huéspedes de la mansión. Entonces, les dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus camas en el duro piso, el ángel más viejo vio un hueco en la pared y lo reselló. Cuando el ángel más joven preguntó ¿por qué?, el otro le respondió: 'Las cosas no siempre son lo que parecen'.La siguiente noche, el par de ángeles vino a descansar en la casa de un hogar muy pobre, pero el jefe de hogar era muy hospitalario. Después de compartir la poca comida que la familia pobre tenía, les permitió a los ángeles que durmieran en su cama grande, donde ellos podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció, al siguiente día, los ángeles encontraron bañado en lágrimas al señor. La única vaca que tenía, cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía muerta en el campo. El ángel más joven estaba furioso y preguntó al ángel más viejo:- ¿Cómo pudo permitir que esto hubiera pasado? El primer hombre lo tenía todo, sin embargo lo ayudó arreglándole la pared. En cambio, la segunda familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo todo, y usted permitió que la vaca muriera.'Las cosas no siempre son lo que parecen,' le replicó el ángel más viejo: 'Cuando estábamos en aquel sótano de la inmensa mansión, noté que había oro almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el propietario estaba obsesionado con la avaricia y no se mostraba dispuesto a compartir su fortuna, yo resellé el hueco, de manera tal que nunca lo encontraría'.'Anoche, mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo le ofrecí a la vaca en su lugar'.Las cosas no siempre son lo que parecen.Algunas veces, eso es lo que pasa cuando las cosas no salen como uno espera que salgan. Si usted tiene fe, sólo necesita confiar en que más allá de lo que suceda, lo que le ocurra será siempre para su ventaja. Y usted podría no saber esto hasta un poco más tarde.

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Publicado por: Euclides Ardila Rueda

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