Hablemos Claro en Familia es una columna del sicoorientador Jorge Eliécer Díaz Wilches, quien cada semana lo escucha y lo asesora sobre inquietudes personales que se generen en el interior de su hogar.
Publicado por: JORGE ELIECER DÍAZ W.
No puedo entender cómo mi novia, la mujer en la que creí y con quien pensaba en un futuro formar una familia, se dejó influenciar por sus amigas, creyendo una serie de mentiras que dieron como resultado la ruptura de nuestra relación de más de 3 años. Yo estudio derecho y ella termina su bachillerato.Manifestaron que yo era drogadicto, mujeriego y mentiroso. Duele saber que dio mérito a sus comentarios, contándole a sus padres y creando la situación más desagradable frente a mi mamá y mi hermana mayor. Mi Padre falleció el año pasado. Mi suegra se ha encargado de correr la bola de que soy un mal elemento, una persona indigna, viciosa y dañina. Me siento decepcionado por la persona que yo amaba. Sufro mucho y no sé qué hacer. Espero su consejo.RespuestaDistinguido joven: ¡La vida continúa! Debe aceptar que la persona con quien compartió más de 3 años no lo conocía. Demostró con su conducta que carecía de la confianza y seguridad que permiten defender sin lugar a dudas a quien se dice amar. Se dejó manipular, aceptando sin discusión alguna los comentarios malintencionados de sus presuntas amigas. Esta verdad duele pero al mismo tiempo le permite conocer de una manera especial quién era ella y hasta dónde su relación afectiva valía la pena. Debe replantear su proyecto de vida. Se han de convertir en prioridad sus estudios universitarios y las relaciones familiares. Llegó la hora de crear las bases para un futuro mejor. Jamás olvide que cuando menos piense, llegará quien complemente su vida.ReflexiónSea de aquellos que con delicadeza y prudencia utilizan la palabra, evitando por todos los medios herir o criticar. Rechace las murmuraciones, chismes o comentarios malintencionados que pretenden dañar, destruir el buen nombre de las personas.Luche porque su juicio sea recto, justo, coherente, sin dejarse influenciar por la mentira o la difamación. Escuche bien, comprenda en toda su dimensión el sentido de aquello que quiere expresar para valorar y respetar las opiniones ajenas sin dejarse influenciar o manipular. Nunca de por cierto algo que no pueda comprobar. Averigüe, investigue, compruebe. La envidia, el egoísmo, la mala fe son terreno fértil para mentir, enredar o destruir. Todo lo que brilla no es oro. Las apariencias engañan. Respete la dignidad de las personas disfrutando su especial forma de ser.














