La costumbre de abordar a alguien en un bar parece sacada de una película romántica que nada tiene que ver con la realidad. Y aunque su objetivo no sea conquistar a alguien, en cualquier caso no todos estarían dispuestos a hablar con un desconocido.

Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA
Diana, una ejecutiva de 45 años, recuerda sus salidas a las discotecas de la ciudad cuando tenía 20 años: “iba con una amiga y en el lugar nos invitaban a bailar. Salíamos, charlábamos un rato y eso era todo. Regresábamos sanas y salvas a la casa”.
Algunas personas piensan que todo tiempo pasado fue mejor y aunque algunos hechos noticiosos puedan demostrar lo contrario, lo que sí es cierto es que para muchas mujeres y hombres durante la época de los ochenta la vida nocturna en la capital santandereana ofrecía la oportunidad de bailar o charlar con un extraño en un bar o una discoteca sin que las cosas pasaran a mayores.

Al menos, así lo es para Catalina, de 47 años y gerente de una empresa de la región: “me parecía que había un mejor ambiente para conocer personas. Con todo lo que aparece con relación a la violencia contra la mujer, la verdad es no estoy tan dispuesta a permitir que me hablen personas que no conozco. Prefiero hacer mis contactos por la red, al menos así tengo la posibilidad de investigar quién es”.
Para los hombres tampoco es fácil. Eduardo, un emprendedor de 35 años, señala que aunque las mujeres bumanguesas son muy hermosas, teme que si se acercan a él no tengan del todo buenas intenciones: “a uno de mis amigos le dieron escopolamina y las consecuencias fueron devastadoras. Soy muy prevenido por este tema”.

La psicóloga Fernanda González explica que la percepción actual del peligro es mayor que en otras épocas: “se trata de la información. Con frecuencia recibimos todo tipo de noticias, varias de ellas relacionadas con hechos criminales que suceden en todas partes. De ahí que aumente el miedo y la sensación de que estamos en peligro constante”.
Sin embargo, algunos aún están dispuestos a darle una oportunidad al “destino”: “si uno va a un buen lugar, un lugar que garantice la seguridad y con buenas referencias, entonces por qué no”, concluye Juan Carlos, un gerente de 40 años.
Después de leer los pros y contras, ¿le hablaría a un extraño en un bar?
Leonardo Quintero (leoquintero_oficial)

Cómo hablar con un extraño en un bar (y qué precauciones tener)
Nunca descuide el espacio personal: es importante tanto para quien se acerca como para quien recibe la atención que esté muy pendiente de su espacio personal. Alguien que llega a hablarle no puede estar demasiado cerca. No se necesita medir en centímetros, aunque éste abarcaría desde los 45 centímetros hasta los 1,25 metros, dependiendo de la cultura. “Para las mujeres esto es principalmente importante. Si es usted quien quiere hablar con esa persona que no conoce, mantenga esta distancia, no la vulnere, ni siquiera si es mujer. Usualmente, tanto hombres como mujeres sabemos por intuición cuál es nuestro espacio personal”, explica la coach Alexandra Prada.
Le puede interesar: Desconocidos que se besan por primera vez causan furor en redes sociales
Evite saludar con halagos y utilice la expresión estándar: “no se pase de listo y halague la ropa o el aspecto físico de la persona. En Estados Unidos se usa una frase interesante que es “¿te puedo invitar a un trago?” Me gusta esa frase y la recomiendo, aquí en Bucaramanga también está bien. No mande cervezas a una mesa desconocida y no las reciba solo por no quedar mal o por aprovechar la atención. Si la persona se aproxima y le invita a un trago, su respuesta sentará la pauta para continuar con la charla. Hombres: si la persona -mujer o alguien de su mismo sexo- dice que no, no insistan, se ven patéticos y además, podría ser considerado acoso”, explica el coach Ramiro Mendoza.
Le puede interesar: Comer con extraños se pone de moda
No asuma la interacción como una cacería: “nada se ve más ridículo que una persona que trata de ser James Bond o la mujer fatal cuando se aproxima a una persona. Puede serlo después, si la atención es bienvenida, pero para comenzar a hablar nada de clichés que solo harán que la otra persona se asuste o se ría”, explica el coach Ricardo Mendoza.
Por ningún motivo interactúe con agresividad: “nada de piropos o comentarios subidos de tono de entrada. Eso es algo que se establece en pareja. No toque a la persona, no le indique qué hacer, no le dé instrucciones porque esta es una conducta agresiva”, señala Mendoza.
Le puede interesar: Cuidado al viajar: lo que necesita saber de otras culturas
Tenga en cuenta el lenguaje corporal y los gestos: puede ser que usted se sienta cómodo en la conversación, pero la otra persona puede estar enviando señales de que no siente lo mismo. “Si realmente quiere continuar con la conversación, entonces pregunte directamente si está incomodando. Si recibe un sí, retírese con dignidad”, recomienda la coach Alexandra Prada.
Haga una sana ‘autoedición’: “no diga todo lo que piensa, no está hablando con un amigo de toda la vida. Mantenga la conversación dentro de lo normal y relajado a menos que le den indicaciones de que la cosa puede avanzar a algo más, pero no es lo que yo recomiendo. Hay aplicaciones para conseguir sexo sin tanto problema. Querer interactuar con un extraño es algo más delicado”, señala la coach.
[video:https://youtu.be/J3OtzDWBwOo]
Cuide su integridad personal: el coach Ricardo Mendoza recomienda que no deje su celular a disposición de esa otra persona, no de su número, ni sus redes sociales fácilmente y escriba a un amigo para informarle que está hablando con alguien que no conoce. Esto es importante a la hora de preservar su seguridad.















