El próximo 30 de marzo, Guillermo Restrepo Rubio, hijo adoptivo de Santander y egresado de la UIS, recibirá la medalla “Gmelin-Beilstein” como reconocimiento a su aporte a la investigación en la historia de la química. De origen humilde, Guillermo muestra que con perseverancia se logran los sueños.

Publicado por: Paola Esteban
A los 17 años, Guillermo Restrepo Rubio llegó a la Universidad Industrial de Santander. En su maleta traía no solo sus cuadernos y su ropa, también sus esperanzas y la firme convicción de que estudiar es el camino para salir adelante.
La humildad y el sacrificio de su familia no impidieron que lo apoyaran por completo. Querían que Guillermo conociera un mundo diferente al de sus queridos abuelos, quienes habían luchado por pagar su educación.
“Yo fui criado por la familia de mi mamá, que tiene sus orígenes, hasta donde sabemos, en el Tolima Grande, en Mariquita. Allá mi abuelo y mi abuela se conocieron y eran de familias humildes. Por ejemplo, mi abuelo tuvo problemas con el inicio de lo que se conoce en Colombia como La Violencia. Fueron tiempos difíciles para ellos”, cuenta Guillermo desde Alemania, donde reside actualmente.
Faltan 42 días para que le sea otorgada la medalla Gmelin-Beilstein, de la Sociedad Alemana Química, en reconocimiento a su trabajo en la investigación química.
Será el primer latinoamericano en recibir este reconocimiento, uno de los más importantes de esta ciencia.
El trabajo de Guillermo Restrepo Rubio es fundamental para la humanidad y por eso este premio no solo repercute positivamente en su carrera, también en el progreso de todos: “lo que yo hago se relaciona con la historia de la química, con la filosofía de la química y con la interacción entre la química y las matemáticas y esto tiene un impacto, por ejemplo, en mejorar las condiciones de vida. Uno puede pensar en cómo los cultivos se han hecho más eficientes para poder satisfacer las necesidades de comida y de alimentación de esta población que crece tan rápido en la población humana, la química ha tenido mucho que ver ahí”.
La historia de Guillermo, además de inspiradora, es importante para el futuro de la Humanidad.
















