Las acuarelas de Angélica Badillo son más que ejercicios de estilo, asegura la curadora de la obra ‘Elementos’, Paola Camargo González. La obra es percibida como una mirada desde la región y desde las vivencias y sentimientos de las mujeres. La exposición se dio en la Casa Cultural.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN
Durante los últimos diez años, la artista santanderana Angélica Badillo, reconocida por sus trabajos en acuarelas relacionados con las vivencias, sentimientos y experiencias de las mujeres, había mostrado su trabajo a través de murales e ilustraciones tanto en la región como en la capital del país.
“He tenido la oportunidad de mirar los diferentes espacios de arte en la ciudad, como espectadora. También en el encuentro con amigos y amigas que se encuentran en este proceso, como la curadora Paola Camargo y el museógrafo Moisés Felipe Camino”, explica Angélica Badillo.
Durante nueve meses, Badillo, con formación autodidacta, tuvo la oportunidad de acceder a diferentes tipos de lenguajes artísticos. “Lecturas entre otros que posibilitan la construcción y conocimiento de materiales, abrirse al proceso creativo”, explica.
A pesar de que su profesión es el trabajo social, Badillo continuó pintando en sus tiempos libres y es así como logró reunir un obra que fue presentada hasta ayer en la Casa Cultural Casa Cultural Kussi-Huayra, que ha querido ser centro de las manifestaciones del arte emergente.
La curaduría fue hecha por Paola Camargo González, quien ya cuenta con un nombre ganado a pulso en el ambiente del arte capitalino.
“Mirar en conjunto las acuarelas realizadas por Angélica durante los últimos 10 años, descubre la silenciosa presencia de los cinco elementos que explican el origen de lo vivo: tierra, fuego, aire, agua y vacío. Gracias a ellos, emerge en primer plano la mujer, indiscutible protagonista de su ejercicio plástico”, explica Camargo González.
En el texto curatorial se resalta el carácter terapéutico que para Angélica Badillo han tenido estas imágenes. “Este no es un hecho menor en un mundo en el que casi todos sentimos la necesidad de consuelo. Lo que sus ojos han visto, lo que sus oídos han escuchado, son relatos que pocos queremos conocer”, afirma Camargo González, y añade “es por esto que ha sido maravilloso observar en sus acuarelas, además de estas realidades tan opacas, la fuerza de los elementos, que aguardan modestamente tras bambalinas como promesa del triunfo de lo vivo”.
El proceso de la exposición, asegura la artista, fue un proceso de negociación con la Casa Cultural Casa Cultural Kussi-Huayra, que busca abrir un nuevo espacio que permitiera a otros artistas emergentes exponer su obra.
















