Gastronomía
Jueves 24 de octubre de 2024 - 05:56 PM

Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

Valledupar puede cambiar con los años, pero la dulzura y el amor que Fidelina puso en su trabajo seguirán endulzando los corazones de todos aquellos que prueban sus creaciones, ahora y siempre.

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Valledupar es una ciudad rica en historia, música y, por supuesto, dulces. Entre las coloridas calles y los ecos de vallenato, existe una tradición culinaria que ha endulzado la vida de generaciones enteras, tanto locales como visitantes. En el corazón de esta tradición se encuentra un lugar muy especial, la casa de Fidelina Redondo, una figura clave en la historia de los dulces vallenatos, cuya influencia sigue viva hoy a través de su hija: Piedad Consuelo Vega Redondo.

José Julián Rivera/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
José Julián Rivera/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

Fidelina Redondo no fue solo una mujer que preparaba dulces. Fue una pionera en la comercialización y perfeccionamiento de los postres tradicionales de la región. Sus recetas, muchas de las cuales fueron rescatadas de los tiempos de su madre, Nicolasa Redondo, han pasado de generación en generación. Esto ha asegurado que los sabores auténticos del valle se mantengan vigentes. Este es un relato no solo de dulces, sino de esfuerzo, amor por la tradición y una fuerte vocación de servicio comunitario. Vanguardia viajó hasta Valledupar, a través de un Fam Trip, liderado por Fontur (Fondo Nacional de Turismo) y conoció esta historia que cobra vida en el barrio centro de la cuna del vallenato. Aquí le contamos.

Fernanda Sandoval/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
Fernanda Sandoval/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

Una infancia humilde y laboriosa

La historia comienza con Nicolasa Redondo, madre de Fidelina, quien se hizo cargo de su familia, “sacó adelante seis hijos gracias a su trabajo incansable”, cuenta Piedad Consuelo Vega Redondo. “Como muchas mujeres de su época, se dedicaba a planchar y lavar ropa. Cocinaba y hacía sus postres vallenatos, como la chiricana y el bollo de maduro” pronto se convirtieron en un sustento para su familia.

Fernanda Sandoval/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
Fernanda Sandoval/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

De Nicolasa, Fidelina no solo heredó la habilidad para preparar dulces, sino también la tenacidad. A pesar de no tener conocimientos avanzados en pasteleria y repostería logró perfeccionar sus recetas a través de lo que podía leer en revistas y recortes de periódicos que llegaban a sus manos. Llevó los dulces vallenatos a otro nivel.

Fernanda Sandoval/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
Fernanda Sandoval/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

Fidelina, consciente de la importancia de contar con las herramientas adecuadas, no solo creó un negocio de dulces, sino que también perfeccionó las técnicas y los utensilios que utilizaba. Llegó a ser la primera persona en Valledupar en elaborar profesionalmente pasteles con queso, un producto innovador para la época. La dedicación y el arte en la elaboración de sus dulces fueron tales que incorporó técnicas avanzadas de pastillaje y filigrana, inspirándose en libros y recursos que llegaban de lugares tan lejanos como México.

Fernanda Sandoval/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
Fernanda Sandoval/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

Era una emprendedora de corazón. Comenzó a comercializar los dulces en Valledupar. En aquellos tiempos, los dulces eran vendidos por jóvenes en las calles, quienes los llevaban en cajas de madera . De esta manera, los postres tradicionales como el merengue, la chiricana y el dulce de maduro comenzaron a llegar a más personas, incluso siendo mencionados en canciones vallenatas.

José Julián Rivera/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
José Julián Rivera/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

La emblemática receta de la chiricana

Uno de los postres más emblemáticos de Fidelina es la chiricana: una mezcla única de maíz, coco rallado, azúcar y un toque especial: pimienta picante. Este dulce, junto con el bollo de maduro, envuelto en hojas de bijao, y el dulce de toronja, se convirtieron en un referente de la gastronomía vallenata. Fidelina no solo dejó un legado culinario, sino también una profunda huella en la comunidad de Valledupar.

Fernanda Sandoval/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
Fernanda Sandoval/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

En la época de la pandemia de 2020, cuando ya se encontraba quebrantada de salud, pidió morir en la misma casa donde había vivido toda su vida, la casa donde había creado sus dulces. Su familia le acondicionó una habitación similar a una unidad de cuidados intensivos, cumpliendo así su último deseo. Fidelina falleció en paz, rodeada de los recuerdos y del legado que había construido a lo largo de los años.

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El taller de Fidelina: donde la tradición sigue viva

Hoy en día, la casa de Fidelina continúa siendo un lugar donde se cocina magia. El taller, dividido en diferentes estaciones para la elaboración de los dulces, sigue siendo un punto de referencia en Valledupar. Las técnicas tradicionales como el secado de los dulces en madera o en ollas de aluminio se mantienen vigentes, respetando los procesos que Fidelina perfeccionó a lo largo de su vida.

Cada dulce que se prepara en el taller es un recordatorio del esfuerzo y la pasión de Fidelina por mantener viva la tradición vallenata, Piedad Consuelo Vega Redondo se encarga de que todo permanezca intacto. Desde el dulce de plátano maduro hasta el innovador dulce de mango, su espíritu sigue presente en cada bocado. Piedad Vega mantiene el mismo nivel de detalle y dedicación, se asegura de que cada dulce que sale del taller mantenga el estándar de calidad que Fidelina impuso desde el primer día.

José Julián Rivera/Vanguardia
Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar
José Julián Rivera/Vanguardia Dulces Fidelina Redondo: el sabor que por tres generaciones ha endulzado el corazón de Valledupar

Un futuro lleno de dulces memorias

Fidelina Redondo no solo construyó una casa y un negocio, sino que cimentó una tradición que sigue viva en cada rincón de Valledupar. Sus dulces, elaborados con esmero y cariño, se han convertido en un símbolo de la riqueza cultural de la región, y su historia de esfuerzo y superación sigue inspirando a quienes la conocen. La casa de Fidelina es hoy un testimonio viviente de su legado, un lugar donde los saberes y sabores de generaciones pasadas se entrelazan con el presente, y donde cada visitante puede llevarse un pedacito de la historia vallenata a través de sus dulces.

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