Compostar en casa reduce los residuos orgánicos y se convierte en un insumo valioso para las plantas. Le contamos el paso a paso para que lo prepare en casa.

Hacer compostaje es como preparar una receta. Se trata de un proceso natural en el que los residuos orgánicos se descomponen y se transforman en una sustancia rica en nutrientes: compost.
Es una forma de reciclaje que ayuda a reducir la cantidad de residuos enviados a vertederos y a mejorar la calidad del suelo.
“En Bucaramanga y el área metropolitana, sería ideal que todas las personas le dieran una oportunidad al compostaje. Es una estrategia de economía circular, donde nuestros residuos orgánicos dejan de ser basura para convertirse en abono valioso para las plantas y el suelo”, explica Yuly Forero Pedraza, administradora ambiental y de los recursos naturales, quien lidera el proyecto Cultivando Vida, iniciativa que promueve la autosuficiencia alimentaria desde el hogar.
El compostaje como receta
El compostaje hecho en casa puede entenderse como una receta viva. Se trata de transformar cáscaras de frutas y verduras en abono, siempre en equilibrio con materiales secos como hojas o aserrín.
“Hay que pensar en capas, como si fuera un sándwich”, sugiere Forero. “La base debe ser material seco, que ayuda a absorber los líquidos que se generan durante la descomposición. Luego se agregan los residuos frescos, y nuevamente se cubren con una capa seca. Así evitamos malos olores y garantizamos un proceso saludable”.

Paso a paso para hacer compostaje en casa
No se necesita más que un recipiente con tapa y algunos orificios para permitir la entrada de oxígeno. Puede ser en un balde o recipiente reutilizado. Lo fundamental es que esté en un lugar fresco y ventilado, y que las capas se mantengan en proporciones adecuadas.
Cada tres a cinco días, conviene revolver el contenido con una herramienta sencilla, como una pala o cuchara. Este paso activa la descomposición, facilita la aireación y acelera la transformación de los residuos.
“No se trata de generar más basura para compostar, sino de reducir el desperdicio desde la cocina: cocinar solo lo que vamos a consumir, y transformar lo que no usamos en abono”, señala Forero.
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Así es posible contribuir con un ciclo sustentable. La comida se transforma en alimento para las plantas, y esas plantas, a su vez, producen alimentos. “Un círculo virtuoso que fortalece nuestra conexión con la naturaleza y mejora nuestra soberanía alimentaria”, puntualiza.
















