Viajar con una mascota es más que un traslado: es un compromiso con su bienestar y seguridad. Para evitar contratiempos, es fundamental conocer las normativas, preparar al animal con anticipación y garantizar que cada paso del trayecto sea una experiencia segura

Publicado por: Redacción Tendencias
Un viaje es más que un trayecto; es una aventura, un lazo que se estrecha entre quien parte y quien acompaña. Cuando el viajero tiene cuatro patas, bigotes o un par de orejas atentas, el viaje se convierte en un acto de amor, de responsabilidad y de preparación. Lea también: Gatos policía: héroes comunitarios que se hicieron virales en Internet
Para descubrir los secretos de un viaje sin sobresaltos junto a los compañeros peludos, la médica veterinaria Adriana Paola Páez, profesora de la Universidad de Santander (Udes), ofrece una guía esencial sobre las normativas y el bienestar animal.
Las llaves del viaje: requisitos y normativas
Para cruzar fronteras con una mascota, no basta con el deseo; se necesitan documentos y cuidados específicos. En destinos como la Unión Europea y Estados Unidos, estas son las exigencias:
- Microchip: Debe implantarse antes de la vacuna antirrábica, como un sello de identidad.
- Vacuna contra la rabia: Debe aplicarse con al menos 21 días de anticipación.
- Certificado veterinario internacional: Expedido por un veterinario autorizado y validado por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).
- Examen serológico de rabia: Obligatorio en algunos países y debe realizarse con meses de anticipación.

El cielo no es igual para todos: políticas de aerolíneas
No todas las mascotas pueden viajar de la misma manera. Las aerolíneas dividen a los viajeros en dos categorías:
- Cabina: Reservada para mascotas pequeñas (hasta 8 kg con guacal), ubicadas bajo el asiento del pasajero.
- Bodega: Para mascotas de mayor tamaño, en un compartimento donde la temperatura y ventilación deben ser óptimas.
La profesora Páez recomienda acostumbrar a la mascota al guacal semanas antes del viaje, utilizando feromonas y refuerzos positivos para que lo vea como un espacio seguro en lugar de una jaula. Lea también: ¿Por qué los perros comen pasto? Preste atención a este comportamiento
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El dilema de la tranquilidad: sedantes, aliados o enemigos
El viaje puede ser largo, el ruido intenso y la ansiedad inevitable. Algunos propietarios recurren a tranquilizantes para facilitar la experiencia, pero la veterinaria advierte sobre los riesgos.
Medicamentos como Tranquilan pueden afectar la presión sanguínea y el sistema respiratorio, provocando vómitos, broncoaspiraciones, daños renales o, en casos extremos, convulsiones.
En su lugar, recomienda alternativas más seguras como:
- Feromonas sintéticas, que ayudan a calmar a la mascota de manera natural.
- Suplementos naturales como la pasiflora o valeriana, que relajan sin efectos secundarios adversos.

El camino terrestre: reglas para viajeros sobre ruedas
Para quienes prefieren la carretera en lugar del cielo, también existen normas de seguridad indispensables:
- Transporte seguro: Gatos y perros pequeños deben viajar en guacal; los perros grandes con arnés y cinturón de seguridad.
- Paradas frecuentes: Se recomienda hacer pausas cada 2-3 horas para que la mascota pueda caminar, hidratarse y hacer sus necesidades.
- Cuidado con el calor: Nunca dejar a la mascota dentro del vehículo sin ventilación, ya que corre riesgo de sufrir golpes de calor.
- Viajes en bus: Algunas empresas exigen que las mascotas viajen en bodega dentro de un guacal, una práctica que puede resultar peligrosa si no se garantizan condiciones óptimas.
















