Así lo aseguró el Grupo de Protección de Infancia y Adolescencia de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

Publicado por: PAULA PIMIENTO / VANGUARDIA.COM
Al respecto, la subteniente Alejandra Pérez Arango, jefe del Grupo de Protección de Infancia y Adolescencia de la Policía Metropolitana, asegura que la comunidad no denuncia esta clase de acoso en las instituciones educativas, que se presume ocurren con relativa frecuencia en las escuelas y colegios.
Para la Policía el matoneo se define como una clase de violencia juvenil en donde un menor agresor recurre a la violencia física o psicológica. “Este tipo de casos nosotros los investigamos siempre y cuando se presenten en el interior de la institución educativa, ya que si estos ocurren por fuera, pasan a ser vistos como riñas”, precisó la subteniente Alejandra Pérez Arango.
Matoneo y microtráfico
Por su parte, Sandra Serrano, psicóloga de la Universidad de Santander y la Universidad Antonio Nariño, asegura que el matoneo es cualquier acción violenta hacia un menor por parte de otro. “Cualquier acto que amedrente, inhiba o deslegitime a una persona en un contexto escolar es considerado como matoneo , no solo tiene que ver que un menor presente golpes o muestras de agresión física, simplemente con que le digan una mala palabra, ésta puede ser considerada como este tipo de violencia estudiantil”.
A su vez, Serrano asegura que conoció en la ciudad casos de violencia estudiantil ligada a fenómenos de microtráfico al interior de colegios. “Es una problemática que presenta una mezcla de cosas, ahora hemos visto casos que aunque no han sido denunciados, tienen que ver con el expendio de sustancias que los estudiantes mayores le dan a los menores para vender y los obligan a hacerlo”.
Actualmente las autoridades, en especial el Grupo de Protección de infancia y adolescencia de la Policía Metropolitana, realizan campañas al interior de los colegios para prevenir los delitos y evitar la violencia entre los estudiantes. “En el marco de la campaña “Abre tus ojos”, realizamos requisas para incautar armas corto punzantes que son las que principalmente encontramos en los colegios. Si un niño lleva un bisturí, debe ser el docente quien justifique que tiene artística ese día y las tijeras que porte el menor, no deben ser de punta, solo redondas. También vamos con charlas dirigidas a los muchachos para explicarles que la violencia no es la mejor salida para ninguna situación”.
Más atención al comportamiento de los menores
Cuando un niño es víctima de ‘matoneo’ o violencia por parte de sus compañeros, los padres deben reconocer ciertos comportamientos que los alertarán sobre esta situación:
- El niño no quiere ir al colegio
- Las cosas que lo motivaban antes, ahora le son indiferentes y no las quiere realizar
- Cambios en el estado de ánimo
- Poco apetito
- Poca expresividad
- Se encierran en su mundo y en su privacidad
- Empiezan a somatizar las cosas y se enferman frecuentemente para evitar ir a clases.
“Es difícil muchas veces reconocer estas actitudes, porque en la adolescencia muchos de estos comportamientos son normales a esa edad, es cuestión de que los padres conozcan a sus hijos y determinen si cambian su actuar en algún momento”, aseguró Serrano.
Las víctimas deben denunciar
Las autoridades por su parte les recuerdan a los padres de familia y estudiantes que si conocen un caso de ‘matoneo’ o son víctimas de estos, deben acerarse a instaurar el denuncio para que se tome las acciones pertinentes. “El paso a seguir es darle curso al conducto regular, informar a los directivos y al cuerpo de docentes y psicólogos de la institución para que estos a su vez se pongan en contacto con la Policía de infancia y se tomen los correctivos adecuados”.
En caso de existir una agresión física, la víctima instaurar un denuncio por lesiones personales en el Centro de Especializado para Adolescentes, a donde el padre del adolescente deberá dirigirse con su padre para entregar la información del hecho y se pueda iniciar la investigación.
Los casos pueden ser reportados a los siguientes números:
Centro de Especializado para Adolescentes: 6333373
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: 6346166
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