La víspera de Navidad dejó como saldo en Bucaramanga a la primera persona quemada con pólvora. El caso ocurrió en el barrio Laureles.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Se trata de Haner Sandoval, un joven de 23 años de edad, oriundo de Rionegro, Santander, quien se encontraba manipulando un fuego artificial conocido como ‘tote’, cuando este explotó en sus manos.
De acuerdo con el relato hecho a Vanguardia.com por parte de su padre, Carlos Julio Sandoval, hacia las 10:30 p. m. del 24 de diciembre, llegaron a su casa varios vecinos para avisarle que su hijo Haner se acababa de quemar con pólvora y había sido trasladado al Hospital Universitario de Santander, HUS. El joven se encontraba en un sector vecino manipulando ‘totes’.
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De inmediato, en compañía de su esposa, Carlos acudió al centro hospitalario para ver a su hijo, a quien encontró con grandes síntomas de dolor en su mano derecha. El reporte preliminar indicó afectación en sus dedos índice y corazón.
“Cuando yo lo observé vi que estaba mal, se quejaba mucho del dolor en la mano, pero en ese momento ya estaba recibiendo los primeros auxilios”, expresó Carlos Sandoval.
Sobre el mediodía de este lunes, los especialistas valorarán los exámenes tomado a Haner para determinar la gravedad del incidente y si es un hecho la pérdida de sus dos dedos; o por el contrario, pueden salvarlos a través de la cirugía plástica.
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