Así fue el arresto de una mujer que venía siendo investigada por atentar contra de la vida de un hombre en San Vicente de Chucurí, Santander.

Publicado por: Redacción Judicial
Todo un ‘combo’ de armas de fuego escondía una mujer en una vivienda del municipio de San Vicente de Chucurí, Santander, hasta donde llegaron uniformados de la Policía, Ejército y el CTI de la Fiscalía a efectuar una orden de allanamiento.
La casa de Natalia Hernández López, como fue identificada la señalada, fue inspeccionada minuciosamente. Allí se halló un revólver calibre 38, una escopeta de fabricación artesanal, una pistola traumática, un proveedor, así como también municiones. Todo este material fue incautado. Lea además: Camilo Lizarazo, el joven motociclista que murió viajando: quería regresar a su casa en Floridablanca
Pero las autoridades no iban tan solo por las armas, sino por la mujer en mención a quien, tras una investigación, la señalaban como la responsable de atentar en contra de la vida de un hombre.
Aquellos hechos sucedieron el 14 de abril de 2024, sobre las 10:30 p.m., cuando Guillermo Lázaro Chinchilla ingresó a un establecimiento comercial de razón social ‘Dos Estrellas’ en el sector de Los Acacios, en San Vicente de Chucurí.

Estando departiendo en el lugar, se desató una discusión con Natalia Hernández, propietaria del negocio. Según la información recopilada por las autoridades, la mujer sacó un arma de fuego e intimidó al hombre.
“Él salió corriendo del lugar, pero la propietaria del establecimiento se fue detrás por algunas cuadras y realizó varios disparos al aire con el arma de fuego, luego le propinó un impacto en la pierna izquierda a la altura del muslo”, se lee en el reporte de la Fiscalía. Vea también: Menor de edad murió al sufrir un accidente cuando se dirigía a su colegio en Piedecuesta
Luego de estos hechos, la víctima, de 58 años, quedó con una deformidad física de manera permanente. La capturada fue procesada por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego o municiones en concurso con lesiones personales agravadas.
Aunque la mujer aceptó su responsabilidad en la agresión, un juez de control de garantías le dictó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.















