Conozca quién era el joven fallecido y lo que se sabe de esta trágica emergencia ocurrida el pasado 2 de julio.

Publicado por: Redacción Judicial
A dos se elevó el número de víctimas fatales que dejó una explosión e incendio en una fábrica ocurrida el pasado 2 de julio en el barrio Girardot, en Bucaramanga.
Esto luego de que José Antonio Sánchez Bueno, un joven de 20 años, falleció este miércoles, 3 de septiembre, como consecuencia de las graves quemaduras que sufrió en la emergencia. Durante dos meses luchó por su vida, pero finalmente, y a pesar de todos los esfuerzos médicos, se produjo su deceso.
El reporte médico del Hospital Universitario de Santander, HUS, advertía desde un principio que Sánchez Bueno “tenía quemaduras de alta complejidad en el 75% de su superficie corporal y su estado era crítico”. Lea además: Explosión en Bucaramanga: muere mujer por quemaduras en el 95 % del cuerpo
Según dieron a conocer sus allegados, había mostrado una mejoría, pero en la última semana su estado de salud empeoró y tuvo que ser intubado.
“Fue intubado debido a complicaciones respiratorias y estaba siendo dializado. Aunque en días pasados había mostrado una sorprendente recuperación a pesar de la gravedad de sus heridas, su estado se agravó y falleció”, contó un allegado.
El joven era oriundo del municipio de El Banco, Magdalena, donde sus seres queridos lamentan profundamente su pronta partida. Allí era llamado de cariño como ‘Mono’.
Así fue la explosión en Bucaramanga
La emergencia ocurrió hacia las 3:30 p.m. de ese 2 de julio, cuando desde el interior de una bodega ubicada en la calle 24 con carrera 10 del barrio Girardot, por causas que aún están en investigación, se produjo una fuerte explosión que dio paso a las llamas.

El fuego comenzó a consumir rápidamente materiales altamente inflamables almacenados en el lugar. Una columna de humo se elevó varios metros en el cielo, generando alarma entre la comunidad. Los trabajadores, como pudieron, empezaron a evacuar.
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En videos que circularon en redes sociales aquel trágico día se observó el momento en que José Antonio salía sin ropa y con el cuerpo quemado.
Todas las víctimas fueron auxiliadas y trasladadas en ambulancias, y algunas en vehículos particulares, a diferentes centros médicos de la ciudad.

Omaira Buitrago Villamizar, una mujer de 48 años que presentaba el estado de salud más grave, falleció dos días después en el HUS.
Diego Rodríguez, director del Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga, señaló a Vanguardia que, tras recibir el llamado, al sitio se desplazaron tres máquinas contra incendios y 12 unidades para atender la emergencia.
“Al llegar al lugar encontramos demasiado material inflamable: pinturas, thinner, pipetas de gas y otros elementos que representaban un alto riesgo. El fuego se controló en aproximadamente 15 minutos”, explicó Rodríguez.

Sin embargo, debido a la presencia de varios cilindros de gas, fue necesario un manejo especial para evitar una tragedia mayor. La vía fue cerrada para impedir que curiosos se acercaran a la escena.
¿Trabajaban sin garantías en esta fábrica de Bucaramanga?
Dentro de las hipótesis que manejan las autoridades está “que la emergencia se produjo por una explosión en la cocina de la bodega, al parecer por la manipulación imprudente de pipetas de gas propano y galones de alcohol, lo que ocasionó la deflagración”.
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A esto se suma que, tras la inspección del lugar, se hallaron posibles irregularidades en la contratación del personal y en los protocolos de seguridad de la empresa. Otras noticias: Cinematográfico robo a joyería Franco en Bucaramanga: esta es la condena que recibieron los asaltantes
“Se investiga si los trabajadores, varios de ellos muy jóvenes, estaban laborando sin afiliación a seguridad social ni condiciones adecuadas”, reveló una autoridad a esta redacción.
Trabajadores de la fábrica aseguraron no conocer el nombre del lugar donde laboraban. Relataron que se enteraron de las vacantes por redes sociales, se presentaron sin que les exigieran hoja de vida y comenzaron a trabajar casi de inmediato.
“Fue porque los mismos empleados nos explicaban qué hacer. Ni yo sabía nada. Vi eso en Facebook, me escribieron por WhatsApp. Vine y arranqué de una”, contó uno de los trabajadores.
También denunciaron que los pagos no se hacían a tiempo. Varios afirmaron que aún no han recibido el salario correspondiente al primer mes de trabajo, que no estaban afiliados a seguridad social y que les pagaban por medio de Nequi.

















