El conductor vendió parte de la carga y el faltante lo cubrió con arena de playa. Así fue el proceso que terminó en la condena.

Publicado por: Redacción Judicial
A seis años de prisión fue condenado Julián Ochoa, un conductor de vehículo de carga, tras ser hallado culpable del delito de hurto calificado y agravado por abusar de la confianza de la empresa que lo contrató.
De acuerdo con la investigación adelantada por la Seccional de Tránsito y Transporte de Santander, los hechos ocurrieron en marzo de 2024, cuando Ochoa trabajaba como operador de un tractocamión para una empresa santandereana.
Su labor era transportar más de 30 toneladas de torta de soya, equivalentes a unos 90 millones de pesos, desde el puerto de Santa Marta, Magdalena, hasta una empresa de concentrados en Bucaramanga.
Sin embargo, durante el viaje, el conductor se apropió de parte de la carga y la vendió. Para no levantar sospechas, el transportador la reemplazó con arena de playa, aprovechando que tenía un color similar al del producto.
Según las autoridades, Ochoa, de 27 años, pensó que el engaño no sería descubierto, dado que la soya era transportada a granel.
Contrario a lo que pensaba, el fraude fue descubierto en Bucaramanga cuando la empresa de concentrados notó irregularidades en la mercancía y denunció el hecho. La Fiscalía abrió una investigación y logró reunir pruebas suficientes que demostraron la autoría del conductor en el robo.
Tras varios meses de juicio, un juez de conocimiento de Bucaramanga declaró culpable al conductor y le impuso una pena de seis años de prisión, que deberá cumplir en un centro carcelario del área metropolitana.
La Policía añadió que se adelantan otros procesos investigativos contra conductores que, mediante la misma modalidad de abuso de confianza, habrían cometido hurtos similares en el departamento.














