La joven fue asesinada a tiros en Cúcuta y no portaba documentos. Días después se conoció que había sido policía en Venezuela. Vea detalles.

Publicado por: Redacción Judicial
El homicidio de la joven venezolana Riccemar Esperanza del Valle Carima González, de 26 años, mantiene abiertas varias preguntas para las autoridades en Cúcuta, Norte de Santander. La mujer fue asesinada a tiros en el barrio Los Alpes y durante varios días su identidad fue un misterio.
Riccemar había llegado a Colombia con la ilusión de construir un mejor futuro para su hija. Sin embargo, ese proyecto se truncó tras el violento hecho ocurrido el pasado 7 de marzo, cuando un hombre le disparó en la cabeza y acabó con su vida en plena vía pública.
El crimen que generó incertidumbre
El ataque ocurrió en la subida de la calle 2 con transversal 17 del barrio Los Alpes. Según las primeras versiones, la mujer llegó al lugar como parrillera en una motocicleta. Lea además: No aceptó que su ex tuviera nueva pareja y lo habría matado: cayó presunto homicida en Santander
En circunstancias que aún son investigadas por la Policía, el conductor detuvo el vehículo, ambos descendieron y, de forma repentina, el hombre le disparó en la cabeza. La joven murió en el sitio, mientras el agresor escapó del lugar.
En ese momento nadie en el sector logró reconocerla y tampoco portaba documentos que permitieran establecer su identidad. Por esa razón, durante varios días el caso estuvo rodeado de incertidumbre.
Los tatuajes revelaron quién era
La clave para identificar a la víctima fueron los tatuajes que tenía en distintas partes del cuerpo. A través de redes sociales se difundieron imágenes de estas marcas con la esperanza de que alguien pudiera reconocerla.
Entre los tatuajes destacaban un corazón en la muñeca derecha, la palabra “Unforgettable” en uno de sus brazos, una cruz con colores rojo y azul en el antebrazo opuesto y una mariposa en uno de sus hombros.

Las imágenes circularon rápidamente en redes sociales hasta llegar a conocidos y posteriormente a sus familiares en Venezuela. Así se confirmó que la mujer asesinada era Riccemar Esperanza del Valle Carima González.
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De policía en Venezuela a migrante en Colombia
La joven era oriunda de Barcelona, en el estado Anzoátegui, Venezuela. En su país había sido integrante de la Policía de Lechería y también participaba en un grupo de moteros con el que realizaba actividades solidarias.
Antes de llegar a Cúcuta había vivido durante un tiempo en Bogotá, donde trabajó como domiciliaria y en labores de limpieza en diferentes establecimientos.
Finalmente decidió trasladarse a la capital de Norte de Santander con la intención de mejorar su situación económica.
Familiares y amigas describieron a Riccemar como una mujer dedicada a su hija, Mía Victoria, quien permanece en Venezuela bajo el cuidado de sus seres queridos.
En redes sociales la joven solía expresar que su hija era su principal motivación para salir adelante.
Ahora la familia de la joven adelanta gestiones para poder trasladar su cuerpo a Venezuela y darle sepultura junto a sus seres queridos.














