lunes 14 de enero de 2019 - 12:36 PM

Familia de venezolano asesinado en Girón reclama justicia

Aunque han pasado 16 meses desde que Luis Eduardo Torres Rodríguez apareció muerto en vereda El Zancudo, de Girón, las autoridades aún no develan qué fue lo que sucedió ese primero de octubre de 2017. Según la Fiscalía, el caso está en fase de indagatoria.

En 2014, Luis Eduardo Torres Rodríguez decidió abandonar su natal Venezuela, para buscar un mejor futuro en Colombia.

Con su maleta llena de ilusiones, este administrador de empresas llegó a Bogotá, en donde gracias a su amplia experiencia laboral pudo conseguir empleo en la cooperativa de una institución universitaria.

Dos años después, Luis Eduardo decidió trasladarse a Bucaramanga, tal vez, con la idea de estar mucho más cerca de su familia, que reside en el estado venezolano de Portuguesa. En la capital santandereana, este inmigrante continuó su relación laboral con dicha entidad financiera.

Sin embargo, el primero de octubre de 2017 llegó la tragedia a la familia Torres Rodríguez. Una llamada de un compañero de trabajo de Luis Eduardo alertó sobre la muerte del ciudadano extranjero.

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“Recibí una llamada a las 6:00 de la tarde del dos de octubre. Era un compañero de Luis Eduardo. No podía creer lo que escuchaba: habían encontrado muerto a mi hermano”, recordó entre lágrimas, Rosaura Torres, la única mujer de los cuatro hermanos Torres Rodríguez.

Muerte violenta

Ese primero de octubre de 2017, las autoridades informaron que sobre las 3:00 de la tarde, en la vereda El Zancudo, de Girón, un habitante de esa zona halló el cuerpo inerte de un hombre, de aproximadamente 40 años, envuelto en una sábana.

Luego de la inspección técnica del cadáver, funcionarios de CTI de la Fiscalía identificaron el cuerpo. Para tristeza de Rosaura y su familia el cadáver pertenecía a Luis Eduardo Torres Rodríguez.

El acta de defunción del ciudadano venezolano reza que Luis Eduardo murió por causa de tres heridas de arma blanca en el tórax y un golpe con un objeto contundente en la cabeza.

No avanza la investigación

Ese mismo día, Rosaura y otros familiares viajaron hasta Bucaramanga para afrontar la difícil situación y reclamar el cuerpo de su hermano. El asesinato de su hermano se sumaba al dolor que causó el fallecimiento de su padre dos meses antes.

Durante las diligencias de entrega del cadáver, que duraron más de 10 días, Rosaura pudo hablar con el funcionario de la Fiscalía encargado de la investigación de la muerte de Luis Eduardo. “Él me dijo que tenía pistas muy certeras, pero que no me las podía contar para no afectar la investigación”, afirmó Rosaura, quien recordó también que ese miembro del CTI le aseguró que el proceso no iba a durar más de seis meses.

Sin embargo, 16 meses después los familiares están consternados porque el proceso de investigación está congelado y la comunicación con el funcionario del CTI es nula.

“En los primeros días, nos comunicábamos frecuentemente con él (investigador del CTI). Pero de un momento a otro no volvió a contestar el celular. Es más, ese número ya no es del señor de la Fiscalía”, contó la hermana del administrador asesinado.

El proceso

La Fiscalía le confirmó a Vanguardia.com que actualmente el proceso se encuentra en “etapa de indagación”. El ente investigador tiene algunas pruebas que, según Rosaura Torres, hacen parte del material con el que se está perfilando a un sospechoso principal y a otros individuos que habrían participado en este crimen.

“La dueña de la residencia donde vivía mi hermano nos dijo que vio salir a Luis Eduardo con un joven ese primero de octubre, sobre las 6:00 de la mañana. Horas después apareció muerto en Girón”, recordó la hermana del venezolano asesinado, quien actualmente reside en Alemania.

La consternada mujer le dijo a Vanguardia.com que a su familia le informaron que joven con el que si vio salir a Luis Eduardo fue interrogado pero dejado en libertad “por falta de pruebas”.

Además, la hermana de Luis Eduardo contó que el día del crimen, sobre el medio día, ese joven había llegado a la vivienda donde residía el ciudadano venezolano queriendo sacar un computador portátil y algunas cosas que, según él, le pertenecían.

A pesar de la distancia, Rosaura Torres Rodríguez les pide a las autoridades encargadas de la investigación darle celeridad al caso, para que por fin “se descubra qué fue lo que realmente pasó con su hermano”, este fatídico primero de octubre de 2017.

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