Las sobrevivientes enfrentan barreras que les niegan atención vital en medio de una de las tragedias más graves del país.

Publicado por: M.P.
La devastación causada por el reciente terremoto en Afganistán no solo dejó miles de muertos y heridos, sino que también expuso una realidad aún más dolorosa: las restricciones impuestas por los talibanes profundizan la vulnerabilidad de las mujeres en medio de la emergencia.
En la provincia de Kunar, donde el sismo de magnitud 6 golpeó con mayor fuerza el pasado 31 de agosto, los habitantes continúan a la espera de ayuda. Sin embargo, para muchas mujeres y niñas, incluso la llegada de los rescatistas no garantiza atención. Las normas que impiden el contacto directo entre ellas y hombres que no sean familiares o médicos autorizados dificultan el acceso a asistencia vital. Lea: Este es el hombre que mató a un niño de 11 años por tocar el timbre de la casa

Restricciones que ponen vidas en riesgo
De acuerdo con testimonios recogidos por medios internacionales, algunas mujeres heridas quedaron sin recibir atención inmediata porque los rescatistas priorizaron a los hombres y niños. Incluso, al momento de retirar cuerpos de entre los escombros, se registraron casos en los que los trabajadores evitaron tocarlas, limitándose a halar sus ropas para no tener contacto físico.
Esta situación refleja un problema estructural. La prohibición de que las mujeres estudien medicina redujo drásticamente el número de profesionales femeninas en el país, dejando a miles de víctimas sin posibilidad de ser atendidas con rapidez. En emergencias como esta, el tiempo es determinante.

El papel clave de la ayuda humanitaria femenina
Organismos internacionales como ONU Mujeres han insistido en la necesidad de que trabajadoras humanitarias estén presentes en las zonas de desastre. Ellas recorren largas distancias y trabajan hasta 18 horas al día para brindar apoyo directo, aunque sus esfuerzos resultan insuficientes frente a la magnitud de la crisis.
Según Susan Ferguson, representante de ONU Mujeres en Afganistán, las restricciones culturales siguen siendo una de las principales barreras para salvar vidas. Recordó que en el terremoto de 2023 en Herat, la mayoría de fallecidos y heridos fueron mujeres.
Afganistán se mantiene como uno de los países con mayor desigualdad de género en el mundo, y las tragedias naturales como la reciente catástrofe lo evidencian con crudeza: sin trabajadoras en el terreno, miles de mujeres quedan invisibles en medio del dolor.














