El gobierno de Miguel Díaz Canel aprobó la creación de sociedades mixtas en un nuevo paso dentro de los cambios económicos en Cuba.

Publicado por: Giselle Yuliana Jejen Herrera
El Gobierno de Miguel Díaz-Canel anunció un cambio significativo en el modelo económico de Cuba al autorizar, por primera vez en casi seis décadas, la asociación entre empresas estatales y privadas. La medida busca dinamizar la economía de la isla en medio de una profunda crisis marcada por la escasez de recursos, la caída del turismo y las dificultades para acceder a combustible.
La decisión quedó establecida en el Decreto-Ley 114/2025 del Consejo de Estado de Cuba, que regula “las asociaciones de entidades empresariales estatales y no estatales” para crear sociedades de responsabilidad limitada mixtas. El documento fue publicado en la Gaceta Oficial de la República de Cuba y entrará en vigor a comienzos de abril. Entre otras: “Son un régimen que está cayendo”, EEUU asegura que Cuba debe realizar dramáticos cambios
Según el decreto, estas nuevas entidades tendrán autonomía empresarial, lo que significa que podrán definir el número de trabajadores, fijar salarios y abrir establecimientos tanto dentro del país como en el extranjero. El objetivo es ampliar el margen de acción del sector privado, que en los últimos años ha ganado protagonismo en la economía cubana.
Sectores que seguirán bajo control estatal en Cuba
A pesar de esta apertura, el Estado mantendrá el control absoluto de áreas consideradas estratégicas. Entre ellas se encuentran los servicios de salud, educación y las actividades relacionadas con las instituciones armadas, sectores que seguirán bajo monopolio estatal.

El texto también señala que estas nuevas sociedades no estarán sujetas a los estrictos principios de planificación centralizada que han regido históricamente gran parte del sistema económico cubano.
Una apertura en medio de la crisis económica en Cuba
La decisión se produce en un contexto económico complejo para la isla. En los últimos años, el país ha enfrentado un deterioro de sus indicadores económicos debido al endurecimiento del embargo estadounidense, la reducción del turismo internacional y las dificultades internas derivadas de reformas económicas fallidas. Lea: La crisis en Cuba: apagones históricos y escasez de combustible para la aviación
El panorama ha llevado al Gobierno cubano a impulsar medidas graduales de apertura. En 2021, las autoridades autorizaron la creación de pequeñas y medianas empresas privadas, conocidas como mipymes, que pueden tener hasta 100 empleados y operar en determinados sectores de la economía.
Desde entonces, el sector privado ha experimentado un crecimiento acelerado en el país. Para 2025, cerca de 9.900 empresas privadas representaban aproximadamente el 15 % del producto interno bruto (PIB) de la isla y generaban empleo para más del 30 % de la población económicamente activa.
Publicidad
Ese mismo año, las ventas minoristas del sector privado superaron por primera vez a las del sector público, alcanzando el 55 % del comercio total, lo que refleja un cambio progresivo en la dinámica económica del país.
En paralelo, Estados Unidos ha mantenido presiones económicas sobre la isla. Washington ha autorizado recientemente la venta de combustible a empresas privadas cubanas, siempre y cuando las transacciones no beneficien directamente al Gobierno comunista que permanece en el poder desde 1959. Te puede interesar: Última hora: Tensión diplomática entre Cuba y EE.UU. por ataque a estadounidenses
Este escenario ha obligado a Cuba a buscar nuevas fórmulas para atraer inversión, generar divisas y aliviar las dificultades económicas que afectan a gran parte de su población.
Con la nueva normativa, el Gobierno espera que la colaboración entre empresas estatales y privadas contribuya a impulsar sectores productivos y ofrecer mayor dinamismo a una economía que enfrenta uno de los momentos más complejos de las últimas décadas.













