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Jueves 09 de abril de 2026 - 07:07 AM

Bombardeos en el Líbano dejan cientos de muertos mientras se pactaba un alto el fuego

El gobierno de Beirut reporta cifras críticas de heridos tras la destrucción de puentes estratégicos. Macron busca mediar en el conflicto actual.

Una mujer camina este jueves junto a un edificio residencial destruido por un ataque aéreo israelí en el barrio Ain Mreisseh de Beirut. EFE/EPA/WAEL HAMZEH
Una mujer camina este jueves junto a un edificio residencial destruido por un ataque aéreo israelí en el barrio Ain Mreisseh de Beirut. EFE/EPA/WAEL HAMZEH

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Publicado por: Redacción Vanguardia

La esperanza de una desescalada regional tras el alto el fuego pactado el pasado miércoles entre Irán y Estados Unidos se desvaneció en cuestión de horas para el pueblo libanés. Mientras Teherán y Washington daban los primeros pasos hacia una tregua de dos semanas, el Gobierno de Benjamín Netanyahu respondió con una contundencia militar sin precedentes, lanzando una oleada de bombardeos que ha dejado al Líbano en una situación humanitaria crítica y con un futuro diplomático incierto.

La ofensiva, que alcanzó más de cien puntos estratégicos en territorio libanés en un lapso de apenas diez minutos, ha sido interpretada por analistas internacionales como un mensaje directo de Israel: el frente norte no está sujeto a las concesiones realizadas en el tablero iraní. El balance de víctimas es desolador y varía según la fuente, pero el Gobierno libanés ya confirma al menos 182 fallecidos y cerca de 900 heridos, mientras que la Defensa Civil eleva la cifra de muertos a 254, evidenciando la magnitud del castigo aéreo sobre zonas civiles y militares.

Ruptura del diálogo y el papel de la mediación

Una mujer camina este jueves junto a un edificio residencial destruido por un ataque aéreo israelí en el barrio Ain Mreisseh de Beirut. EFE/EPA/WAEL HAMZEH
Una mujer camina este jueves junto a un edificio residencial destruido por un ataque aéreo israelí en el barrio Ain Mreisseh de Beirut. EFE/EPA/WAEL HAMZEH

A pesar de que la mediación de Pakistán había sugerido que el cese de hostilidades en Irán incluiría orgánicamente al territorio libanés, el primer ministro israelí contradijo estas versiones con hechos en el terreno. Esta decisión ha puesto en jaque la viabilidad del plan de paz. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, calificó la situación como una violación flagrante que hace “irrazonable” la continuidad de las negociaciones previstas para este fin de semana en territorio pakistaní.

Mientras tanto, la diplomacia libanesa busca desesperadamente no quedar aislada en este proceso. El jefe de Estado, Joseph Aoun, ha mantenido contactos de alto nivel, incluyendo una conversación con el presidente francés, Emmanuel Macron, quien se ha comprometido a interceder ante la comunidad internacional para que el alto el fuego se extienda a este antiguo protectorado francés. No obstante, la realidad en el sur del país cuenta una historia muy distinta a la de los despachos diplomáticos.

Israel lanzó un ataque a gran escala en Líbano, y muchos de ellos alcanzaron el centro de Beirut un día después de que EE. UU. e Irán acordaran un alto el fuego para detener las hostilidades entre ambos. // Foto: EFEIsrael lanzó un ataque a gran escala en Líbano, y muchos de ellos alcanzaron el centro de Beirut un día después de que EE. UU. e Irán acordaran un alto el fuego para detener las hostilidades entre ambos. // Foto: EFE
Israel lanzó un ataque a gran escala en Líbano, y muchos de ellos alcanzaron el centro de Beirut un día después de que EE. UU. e Irán acordaran un alto el fuego para detener las hostilidades entre ambos. // Foto: EFEIsrael lanzó un ataque a gran escala en Líbano, y muchos de ellos alcanzaron el centro de Beirut un día después de que EE. UU. e Irán acordaran un alto el fuego para detener las hostilidades entre ambos. // Foto: EFE

Estrategia de división y el avance sobre el terreno

El Ejército de Israel ha sido acusado de intentar fracturar la delicada cohesión social del Líbano. Los ataques del miércoles no se limitaron a los bastiones tradicionales de Hizbulá; por el contrario, alcanzaron barrios de mayoría suní y zonas cristianas en Beirut sin previo aviso. Esta táctica, sumada a la narrativa israelí que acusa a Hizbulá de esconderse en áreas civiles no chiíes, busca, según líderes locales como Gebran Bassil y Teymour Jumblatt, provocar un estallido de violencia interna. A pesar de estas presiones, diversos sectores políticos han hecho un llamado a la unidad nacional, aunque coinciden en la urgencia de que el Estado asuma el control total del territorio.

En el plano terrestre, la invasión continúa su curso. La aviación israelí destruyó el puente de Qasmiye, dejando prácticamente incomunicada la estratégica región de Tiro y dificultando el movimiento en la zona del río Litani. Israel parece decidido a consolidar su control sobre una franja que representa el 8% del territorio libanés, dibujando una ocupación a largo plazo que Hizbulá intenta frenar mediante combates en localidades fronterizas como Taybeh. El Líbano se enfrenta hoy a una paradoja cruel: ser el daño colateral de una paz que se firmó en otro lugar.

Publicado por: Redacción Vanguardia

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