Un grupo recién llegado fue llevado a un alojamiento que colapsó tras el sismo. Familias aún esperan información oficial sobre su destino.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Un avión con más de un centenar de migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos llegó a La Guaira horas antes del terremoto del pasado miércoles en Venezuela. Fueron trasladados a un hotel donde debían procesar sus datos para ser liberados al día siguiente. Sin embargo, el lugar colapsó y muchos quedaron atrapados bajo los escombros. Hasta ahora, no hay cifras oficiales sobre cuántos sobrevivieron.
“Llamamos para informar que su familiar falleció y está confirmado”, le dijo el Gobierno de Venezuela a la hermana de uno de los migrantes, quien habló este lunes con EFE en condición de anonimato.
La llamada provenía de una persona que se identificó como parte de Misión Vuelta a la Patria, el programa encargado de gestionar las repatriaciones de migrantes venezolanos y que, desde el año pasado, recibe a los deportados desde Estados Unidos.
“No puede ser —replicó—. No puede estar confirmado porque lo tengo aquí conmigo”, respondió la familiar, quien tenía a su lado al migrante, hospitalizado tras sobrevivir al derrumbe.
El repatriado había emigrado años atrás hacia Estados Unidos, luego de cruzar a pie varias fronteras y sobrevivir al Tapón del Darién, una de las rutas migratorias más peligrosas, donde han muerto incontables venezolanos en su intento de llegar al norte del continente.
El Gobierno estadounidense lo arrestó este año y lo mantuvo más de un mes detenido, hasta el pasado miércoles, cuando fue deportado a Venezuela.
“Estuvo como mes y medio en la cárcel para que lo repatriaran. Fue a una audiencia; obviamente, no contábamos con los recursos económicos para pagar un abogado que pudiera apelar por él. El juez le dijo que la opción era deportarlo”, contó la hermana.

Lo que recuerda el sobreviviente
El migrante relató a su familia que, durante el terremoto, algunos de los repatriados se lanzaron por las ventanas del lugar donde estaban para evitar quedar atrapados entre los escombros.
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Desde el segundo piso del hotel en La Guaira —uno de los estados más afectados por el sismo—, corrió hacia una puerta, pero se desplomó tras recibir un golpe en la cabeza.
Ya bajo los escombros, percibió que al menos ocho personas seguían con vida, ya que gritaban números: “uno, dos, tres...” cada cierto tiempo. Sin embargo, en un momento quedó gritando solo el número uno.
“Él gritaba ‘uno’ y nadie le respondía. No sabe cuánto tiempo pasó hasta que empezaron a llamarlo. Entonces gritó que estaba con vida. Lo rescataron y lo trasladaron al hospital”, relató la hermana.
Desaparecidos sin registro claro
Norbert Martínez busca a su hermana, Mariángela, también deportada desde Estados Unidos y quien llegó en el mismo vuelo de repatriación del miércoles. Hasta ahora, el Gobierno no ha informado una cifra específica de fallecidos o heridos entre los deportados, sino un balance general: 1.719 muertos y 5.034 heridos tras los terremotos.
“Nadie nos ha dado información sobre dónde están los repatriados, si lograron salvarse o no. Nadie nos dice nada”, aseguró Norbert a EFE.
El viernes, dos días después del sismo, viajó casi cuatro horas desde el estado Yaracuy, en el oeste de Venezuela, hasta Caracas. Desde entonces, ha recorrido morgues y hospitales en busca de su hermana.
Visitó el lugar donde suelen trasladar a los repatriados al llegar al país, pero lo encontró en ruinas. También acudió a una morgue en La Guaira, donde revisó fotografías digitalizadas de cuerpos sin identificar, sin encontrar a su familiar.
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“A cada cadáver que llega le toman una foto y lo van digitalizando. Esa imagen tiene un código, y el código coincide con el lugar donde está el cuerpo. Pasé dos horas viendo imágenes y mi hermana no está ahí”, explicó.
Mariángela emigró hacia Estados Unidos en 2020, caminando a través de rutas de tierra y agua, según relata su hermano. Fue detenida por las autoridades estadounidenses durante tres meses, hasta ser deportada el pasado miércoles.
Norbert, ganadero de profesión, había reservado un ovejo para recibirla. Su intención era cocinarlo y reunirse nuevamente en familia, tras seis años sin verse.
La tarde de este lunes, cinco días después del terremoto, regresó al lugar en La Guaira donde cree que su hermana fue trasladada tras descender del avión. Asegura que no hay labores activas de búsqueda y rescate en la zona. Aun así, mantiene la esperanza de encontrarla con vida.
“Hay varias familias de los repatriados. Estamos pidiendo información sobre la lista de quienes llegaron, cuántas personas han sido llevadas a la morgue y cuántas podrían seguir ahí, bajo los escombros. Quedaron en avisarnos”, concluyó.















