Un estudio publicado en The EMBO Journal revela cómo las células coordinan fuerzas mecánicas en tres dimensiones para cerrar heridas y reparar tejidos.

Publicado por: Redacción Ciencia
Un equipo internacional de científicos descubrió un mecanismo que permite a las células coordinarse en tres dimensiones para reparar heridas y facilitar el cierre de los tejidos.
La investigación, liderada por especialistas de University College London (UCL), en Reino Unido, y publicada en la revista científica The EMBO Journal, aporta nuevos conocimientos sobre la mecánica de los tejidos, un campo que estudia cómo las fuerzas físicas influyen en el comportamiento celular.
El trabajo, realizado en la mosca de la fruta (Drosophila), amplía las investigaciones anteriores, centradas principalmente en procesos de cicatrización estudiados en dos dimensiones. Lea: Día Mundial de la Piel de Mariposa: La rara y dolorosa enfermedad que causa heridas y ampollas

¿Cómo consiguen las células cerrar una herida en tres dimensiones?
Mediante técnicas de imagen en tiempo real y experimentos en el tejido de las alas de estos insectos, los investigadores observaron que las células situadas en los bordes de una herida desarrollan estructuras contráctiles de actomiosina, formadas por las proteínas actina y miosina.
Estas estructuras generan fuerzas que acortan las células, modifican la membrana basal y reorganizan la forma tridimensional del tejido. De esta manera, las células vecinas se ajustan entre sí, como piezas de un rompecabezas, mientras los bordes de la lesión se aproximan. Además: Día Mundial de la Acondroplasia: Cómo es crecer y convivir con esta enfermedad
Este mecanismo actúa junto con el anillo contráctil situado en la superficie de la herida y contribuye a que el tejido se cierre de manera más eficiente.
El equipo también desarrolló un modelo computacional tridimensional para analizar las fuerzas que intervienen en la reparación. Según explicó a EFE el investigador español Pablo Vicente-Munuera, el estudio contribuye a comprender cómo las fuerzas ejercidas por las células y su entorno influyen en distintos procesos biológicos, además de la cicatrización.
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¿Por qué el descubrimiento podría ayudar a comprender enfermedades como el cáncer?
Estos conocimientos podrían ayudar a investigar fenómenos como la expansión y migración de los tumores, aunque todavía no representan un tratamiento médico para las heridas humanas. Le interesa: Fagos, los virus “come” bacterias para combatir la resistencia a los antibióticos
Los científicos ya trabajan con organoides, estructuras cultivadas en laboratorio que reproducen algunas características de los órganos humanos, con el objetivo de profundizar en estos mecanismos.












