La crisis en la cadena de suministros puede desencadenar inflación, carestía de productos o desabastecimiento y perjuicios para los consumidores.

Publicado por: Ángela Castro Ariza
La recuperación de la economía global, en medio de la COVID-19, se está viendo lastrada por una crisis de suministros y materias primas que tiene 'en jaque' el comercio mundial.
Un fenómeno que amenaza con restringir el acceso a algunos bienes y servicios, especialmente en vísperas de la temporada navideña, y que tiene su génesis en el inicio de la pandemia en 2020.
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Expertos coinciden en que se trata de una crisis que no está originada por una única causa, sino por la sumatoria de varias, que dificultan la fluidez en la entrega de mercancías a los clientes y consumidores.
Así las cosas, el panorama actual está marcado por la escasez de algunos productos, los retrasos en los envíos, un dramático incremento de los precios del transporte por el inusitado encarecimiento de materias primas y la falta de mano de obra.
Ante este nuevo escenario mundial habrá cambios en los patrones comerciales debido a la tensiones comerciales, la inflación y el desabastecimiento.

Sin lugar a dudas, la crisis en los mercados internacionales es producto de problemas en la logística debido a la escasez de contenedores, pero además por inconvenientes en los puertos, explica Jaime Rendón, Doctor en Economía Internacional y director Centro de Estudios e Investigaciones Rurales (Ceir) de la Universidad de La Salle.
China es el productor mundial de contenedores y concentra el 90% de la capacidad global. Se estima que los contenedores en circulación alrededor del mundo rondan los 45 millones.
Si antes se necesitaba una media de 90 días para completar las rutas, ahora, la cifra se sitúa en 180 días. Es decir, hay un déficit del doble de contenedores.
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En tanto, puertos de Estados Unidos y Reino Unido se han visto colapsados con buques, que esperan por atracar, y contenedores, por entregar. Lo que ha generado cuellos de botella en distintas regiones del mundo.
Problemas de logística y mano de obra
Incluso, la cadena de suministros en algunos países latinoamericanos empieza a verse amenazada, pues la región es importadora por naturaleza, y depende del comercio mundial.
En Colombia, por ejemplo, habría problemas para encontrar juguetes, licores y electrodomésticos. Además, hay falta de buques para exportar café, el producto insignia del país.
Sumado a esto, a nivel mundial, faltan trabajadores cualificados, síntoma de la economía postpandemia. Faltan trabajadores en industrias clave como la producción de carne, la agricultura y el transporte en Estados Unidos, Reino Unido y España, entre otros.
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Pero no es solo la logística. Sectores como la construcción, restaurantes o la agricultura han alertado sobre la falta de mano de obra, en una época en que la demanda se recuperan tras los peores meses de la crisis sanitaria derivada por el coronavirus.
La demanda es superior a la oferta, porque “no hay suficientes barcos ni contenedores para atender todas las necesidades”, lo que ha “desequilibrado” todo el engranaje del comercio internacional.
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Todo ello va a generar en el futuro inmediato grandes dificultades en la capacidad del comercio global de poder suministrar a tiempo la entrega de mercancías y de materias primas, advierte Rendón.
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En efecto, un factor de gran preocupación en tiempos de tanta volatilidad e incertidumbre como el actual con la pandemia.
¿Cuál será el impacto?
Es un momento coyuntural. Según el profesor Rendón, ocurre en una época del año como diciembre, donde hay una alta demanda de productos, “va a ocasionar no solo retrasos en la entrega de mercancías, sino graves inconvenientes en lo que es la producción a través de otros productos en el contexto internacional como es el caso de los chips”.
Habrá problemas en acceso a suministros en producciones, por ejemplo en el tema de vehículos comerciales medianos y pesados, por cuenta de la escasez global de semiconductores.
A juicio del experto de la Universidad de La Salle, es una situación que, a todas luces, “va a tener repercusiones fuertes a nivel internacional , es un incremento sustancial de precios, problemas de inflación los suficientes fuertes en el mundo”, empezando por los alimentos, la ropa, hasta llegar a los elementos de tecnología.






















