Que los procesos electorales estén caracterizados por ser la más amplia manifestación de prácticas contrarias a la ética, es algo a lo que lastimosamente nos hemos acostumbrado los colombianos. Lamentablemente, son tales los riesgos físicos y morales que enfrenta una persona que decide someter su nombre a las urnas, que muchas personas idóneas que ejercerían los cargos con máxima competencia y probidad, se abstienen de hacerlo, lo que representa una inmensa pérdida para la sociedad.
Publicado por: Martha Elena Pinto
Que los procesos electorales estén caracterizados por ser la más amplia manifestación de prácticas contrarias a la ética, es algo a lo que lastimosamente nos hemos acostumbrado los colombianos. Lamentablemente, son tales los riesgos físicos y morales que enfrenta una persona que decide someter su nombre a las urnas, que muchas personas idóneas que ejercerían los cargos con máxima competencia y probidad, se abstienen de hacerlo, lo que representa una inmensa pérdida para la sociedad.











