Publicidad

Columnistas
Jueves 05 de septiembre de 2024 - 01:20 AM

Juegos paralímpicos, derribando estereotipos más allá de la (dis)capacidad

Les invito entonces a seguir disfrutando de los juegos, y a celebrar también su lucha por derribar estereotipos y por crear competencias, y sociedades, más incluyentes.

Compartir

Además de ser una celebración de proeza deportiva, los juegos paralímpicos derrumban estereotipos sobre la (dis)capacidad y, aunque se discuta menos, también sobre el género.

Aunque las mujeres paraatletas aun enfrentan más barreras de acceso al deporte que sus contrapartes masculinas, las reglas de los juegos permiten la participación de personas trans e intersex, y tienen muchas categorías en las que hombres y mujeres compiten directamente sin que esto implique su dominio masculino.

Lo anterior es interesante porque invita a replantear tres cosas:

1. Que el género es un criterio de selección inevitable.

Si en la hípica hombres y mujeres compiten directamente en las olimpiadas, ¿por qué no podrían hacerlo también en otros deportes como clavados, arquería o tiro, todos los cuales son mixtos en los paraolímpicos?

2. Que naturalizar y universalizar esta división como garantía de competencia justa puede llevarnos a extremos ridículos, como el de la Federación Internacional de Ajedrez que el año pasado prohibió a las mujeres trans competir en los torneos para mujeres.

3. Que en todos los casos existe una ventaja innata para las mujeres trans que compiten contra mujeres cis (no trans), y que, por tanto, permitir la entrada de mujeres trans en las categorías femeninas necesariamente implicaría una primacía trans en el deporte.

Esto nos lo recordó hace unos días Valentina Petrillo, una atleta italiana trans que compitió en los 400m T12. Pese a la controversia que su participación generó, Petrillo no logró quedar entre los tres primeros puestos.

Petrillo no es la primera atleta trans en competir. En 2016, Ingrid Van Kranen, una mujer trans neerlandesa, participó en lanzamiento de disco y tampoco obtuvo ninguna medalla.

Al perder, Petrillo y Van Kranen podrían irónicamente estar obteniendo un triunfo aún más importante para la inclusión de personas trans en el deporte, pues su paso por los juegos muestra que ser trans no le asegura la victoria a nadie, ni implica el acabose de los deportes femeninos.

Les invito entonces a seguir disfrutando de los juegos, y a celebrar también su lucha por derribar estereotipos y por crear competencias, y sociedades, más incluyentes.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día