Hay que insistir y persistir para que Bucaramanga densifique su arborización. Sembrar árboles debe ser un propósito importante de la administración municipal.
No sobra recordar lo que enseñan los expertos sobre la importancia de los árboles en las ciudades. Mejoran la calidad del aire porque absorben gases tóxicos y producen oxígeno. La contaminación atmosférica implica altos riegos para la salud de las personas en varios aspectos, más aún en ciudades abarrotadas de carros y de motos como las del área metropolitana de Bucaramanga.
Los árboles también reducen la contaminación sonora porque sirven como barreras naturales. Sirven para mitigar el cambio climático porque absorben dióxido de carbono (CO2 ), el principal gas de efecto invernadero que tanto daño le está generando al mundo por el calentamiento global que no para. Mejoran la estética urbana embelleciendo las calles, los espacios públicos, los parques, y hacen mucho más atractivas a las ciudades para quienes viven en ellas y para los turistas. También sirven para neutralizar " las islas de calor " en las áreas densamente construidas. Pero además algo muy importante: incrementan el valor de las propiedades. Un sector residencial densamente arborizado y sin ruido vale mucho más por lo verde y tranquilo.
En este contexto, como dice la frase, hay que insistir y persistir para que Bucaramanga densifique su arborización. Sembrar árboles debe ser un propósito importante de la administración municipal pues para su número de habitantes, hay un faltante de más de 150.000. Faltan más en los parques, que deben ser espacios más verdes como son el parque La Flora y El Zarrapio, visitados por muchas personas para caminar, contemplar flora y fauna y estar en armonía con la naturaleza.
Los parques como en otras ciudades- parque El Nogal en Bogotá- deben ser protegidos con cercas metálicas, con sus entradas y salidas adecuadas, para mejorar su seguridad y proteger su infraestructura. Y desde luego, muy limpios, sin ruido ni ventas ambulantes es su interior; además de densificar su arborización que es el más grande atractivo para las personas; sus prados deben estar bien mantenidos y regados para que no pierdan su verdor y no se conviertan en peladeros como se observa en varios. Bucaramanga la Ciudad de los Parques no sólo debe ser por su número, sino por su estética y verdor.
Y también es muy importante que se proteja el arbolado actual, muchos sometidos a podas extremas, pintados, con afiches publicitarios, etc. Arborizar más la ciudad y los otros municipios del área metropolitana también debe ser un propósito de los gremios, Cámara de Comercio, empresas de servicios públicos y ONG ambientalistas. Empresa que haga medir su huella de carbono y se ponga en carbono neutro sembrando árboles, gana más reputación. " Bucaramanga, verde y tranquila”, puede ser otra marca ciudad de impacto.












