Que sea este año, de verdad, el año de la recuperación del Centro, pues una ciudad sin zona céntrica está llamada a convertirse en una ciudad sin pasado, sin la importancia de la historia y sin sentido de pertenencia.
Desde hace varios años se viene hablando de la recuperación del centro de la ciudad, particularmente después del colapso y la depresión que dejó la pandemia en esa zona, la famosa comuna 15 integrada por el barrio “Centro” y el “García Rovira”.
Entre otras propuestas, se viene planteando con insistencia la creación de un circuito cultural y turístico que integre el Parque Santander, la catedral de la Sagrada Familia, la Cámara de Comercio, la sede UIS Bucarica, el Club del Comercio, el edificio del Banco de la República, el Teatro Santander y el Centro Cultural del Oriente.
Si se quiere, a todos esos centros emblemáticos podríamos agregar el parque Antonia Santos, la Curia Arzobispal, la sede de la Liga contra el Cáncer y el parque Centenario.
Se habla mucho de un circuito cultural cargado de historia, pero nada que se concreta. En la administración anterior estuvo dentro de los planes, aunque al final el proyecto “Un centro para todos” no logró consolidarse. Se ha planteado incluso la posibilidad de hacer peatonal la carrera 19, pero ni lo uno ni lo otro.
Y de pronto por ahí es por donde se debe empezar, en volver peatonal la carrera 19, la cual atraviesa desde el edificio de la Cámara de Comercio hasta el Centro Cultural del Oriente, integrando la sede Bucarica, la catedral, un costado del parque principal y el Teatro Santander. Esa sería la calle de la cultura y el arte, de todas las expresiones artísticas, para arrancar desde ahí una apuesta por la recuperación del Centro de la ciudad.
Esta además sería una fórmula para dinamizar la economía de la urbe, pues el comercio del Centro quedó muy lastimado después de la pandemia. Y a su vez puede constituir el remedio para la reorganización del sector, en consenso con los vendedores ambulantes, a ver si por fin podemos recuperar el famoso “Paseo del Comercio”.
La otra recuperación ya está en marcha, a pesar de su lentitud. Es la que corresponde al “centro histórico” con sus icónicos edificios gubernamentales, el Palacio de Justicia y la Plaza Cívica Galán.
Que sea este año, de verdad, el año de la recuperación del Centro de la ciudad, pues una ciudad sin zona céntrica está llamada a convertirse en una ciudad sin pasado, sin la importancia de la historia y sin ningún sentido de pertenencia. ¡Ojalá!
APARTE: el lío de la nulidad de la elección del alcalde Beltrán es tan jurídico que prueba de ello es la aclaración de voto de la magistrada Claudia Peñuela, de pura crítica probatoria. Una aclaración de voto con cara de salvamento de voto.












