Para satisfacer esta creciente demanda el país del dragón compra café de Indonesia, Vietnam, Etiopía, Kenia y Brasil. Pero también, de Colombia pues en solo cinco años pasó de ser el destino 18 al 8 y este en 2025 la expectativa es que se convierta en el segundo más importante después de Estados Unidos.
El café colombiano vive un excelente momento por lo menos desde el año pasado cuando la carga alcanzó un valor de dos millones doscientos mil pesos. Hoy la libra de Colombian Milds es decir, del café arábico que se produce en nuestro país, alcanza los US$ 3,86 en la Bolsa de Nueva York. Una excelente noticia para mas de 650 municipios y unas 550 mil familias caficultoras.
Nos encontramos ante una Anti Ley de Muphy, me explico. Si bien los tradicionales destinos de nuestro producto insignia son Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Japón; los chinos están tomando cada vez más café y este mercado integrado por consumidores jóvenes, profesionales y urbanos está en pleno auge gracias a la expansión, en ciudades como Beijing, de cadenas chinas de cafeterías como Latin Coffee y Luckin Coffee que ya superan a la estadounidense Starbucks.
Para satisfacer esta creciente demanda el país del dragón compra café de Indonesia, Vietnam, Etiopía, Kenia y Brasil. Pero también, de Colombia pues en solo cinco años pasó de ser el destino 18 al 8 y este en 2025 la expectativa es que se convierta en el segundo más importante después de Estados Unidos.
En el contexto de la profundización de nuestras relaciones bilaterales con China, el país tiene la posibilidad de aprovechar este boom del café y no podemos quedarnos esperando que haya sequias o heladas en Brasil, pues es necesario emular lo que hace el gigante suramericano a través de agencias públicas como ApexBrasil; articulando una estrategia entre productores y entidades gubernamentales como PROCOLOMBIA y el Ministerio de Comercio para consolidar de forma competitiva nuestra presencia en este mercado, aprovechando que a diferencia de Brasil o Vietnam, Colombia es el mayor productor mundial de café suave lavado.
Hoy ya la demanda china de nuestro café supera la de destinos tradicionales en Asia como Japón y si se actúa con estrategia y de modo articulado entre caficultores y sector público, podemos acercarnos al sueño que 1500 millones de chinos sucumban a la deliciosa suavidad de una buena taza de café colombiano.










