Sebastián es un empresario de la gastronomía y sus observaciones las toma hablando y escuchando a sus comensales de “clase alta, media, viejos oligarcas y nuevos ricos”.

Arrancó la carrera por la presidencia en Colombia y empieza una etapa clave para escuchar ideas, propuestas y pensar con cabeza fría a quien debemos elegir. ¿Derecha, izquierda, centro o un outsider?
“Colombia no está dividida por ideas. Está partida por vergüenza, rabia y complejos”. Frase original de Sebastián Sanint en una de las tres columnas-audio de opinión reveladas por La W.
Con estos tres comunicados, Sanint se ha consolidado como un referente de la política, y quizás, en el analista más leído y escuchado en la actualidad. Me atrevería a decir que supera con creces a los más avezados líderes de la opinión, por una sola razón: no tiene agendas ni intereses que nublen su criterio. Lo genera desde la razón. No es director de noticias. No es periodista y mucho menos una figura reconocida. Es simple y llanamente un colombiano que nos dice las cosas sin filtros, sin jefes, diciéndonos verdades que incomodan. Al leerlo una y otra vez, hasta podría ser buen candidato a un cargo de elección popular. Pero….
Pululan tantos analistas, y dicen tantas cosas, que no terminan diciendo nada. Monótonos en sus análisis. Sebastián, como dicen ahora, pateó el tablero y lo hizo de tal forma, que nos pudo a pensar diferente.
Toca los temas políticos, sociales y económicos tan descarnadamente, que pareciera que hubiera estudiado e investigado esas materias en las universidades más prestigiosas del mundo. Pero no, Sebastián es un empresario de la gastronomía y sus observaciones las toma hablando y escuchando a sus comensales de “clase alta, media, viejos oligarcas y nuevos ricos”. De igual manera, tomando taxis y escuchando a los amarillos que son los mejores recicladores de la opinión pública.
Es claro que su mensaje va direccionado más al país político, ese país que cada cuatro años nos llenan de ilusiones y de cuentos disfrazados de buenas intenciones, porque saben a ciencia cierta que el electorado vota más por la emoción y no con la razón. Votan con el estómago. Votan-billete en mano- por Gabo y Hefestos. Estamos en estado letargo.
Algunas frases incómodas de Sebastián:
“La oposición no tiene relato, ni proyecto, ni norte. Tiene rabia, sí. “Bien vestidos, bien hablados, bien peinados, pero sin calle, sin barrio, sin panadería”.
“Este país necesita terapia. No más promesas. No más mesías.
“Aquí el problema no es Petro, ni Uribe, ni Santos. El problema somos nosotros”
“¿Y el Pacto Histórico? Ya no pacta. Ni hace historia”
“Y quizás el vacío más grande: no hay figura. No hay carisma. No hay estrella. La oposición está lejos de tener un rockstar”.










