Una turista recorrió con su familia las calles de Bucaramanga, “para conocer y acercarnos a la gente, pero fue una mala experiencia, lastimosamente se ve mucho indigente pidiendo dinero por las calles que da es miedo moverse a pie por la ciudad, la gente en general es poco amable y temperamental, con tendencia a ser grosera. Lamento decir que la ciudad es bonita, pero por mi parte no volveré”. Otra dijo: “Lo malo es que he notado que últimamente, allá hace mucho calor. Antes no era así- Es como una humedad toda fea”. Dicen, los que saben, que es por la represa, ese espejo de agua aumento la humedad de la ciudad que va camino a una ciudad del Magdalena Medio en su clima”. Otro turista dijo que aquí lo bueno era : “se comía mucho”. No tenemos bandeja paisa (“plato nacional”), pero tenemos mute y cabro y una arepa amarilla del “trigo americano”, igualita a la de los mayas según Fray Simón.
Y pensar que el intelectual santandereano, Jaime Barrera Parra, en 1915 decía: “ Bucaramanga es una ciudad tan interesante como París”. Otros, soñaron con una Barcelona Suramericana. En esas andamos. Se soñó ser París, se soñó ser Berlín con sus grandes Bulevares, claro está, más pequeños, como el bulevar Bolívar y el Santander, pero al fin y al cabo soñar no cuesta nada. En el camino se perdieron los bulevares y los sueños de una ciudad donde los niños la pudieran disfrutar caminando sus calles (no hay andenes adecuados), la madres (las he visto llevar sus coches con sus bebés por las ciclorutas), son más seguras. Algo pasó en la planeación, no privilegiaron al peatón cuyos espacios actualmente, se los tomaron las motos y los carros. El alcalde prometió “meterle fuerza, pero sobre todo constancia”. “El desafío número uno que me planteé como alcalde, fue recuperar los parques de una vez por todas…mano dura..” Siga alcalde, insista porque no le han hecho caso así se “acueste y se levante” pensando en la seguridad de esta amada ciudad. Siga con su “grupo Élite contra el hurto” y con el” Bloque de Búsqueda dedicado, única y exclusivamente a perseguir delincuentes”. Constancia alcalde que a pesar de esos grupos élites, todavía nos matan. No desfallezca. Ánimo. Los problemas de los indigentes, el miedo, las noches tomadas por la delincuencia y la droga, la congestión vehicular, el desorden, la falta de autoridad en el transporte, es de otra ciudad y casi de otro mundo. Los muertos por sicariato no son de aquí. Enséñeles a los otros alcaldes como se hace ciudad: “Mandatarios de otras ciudades han venido a Bucaramanga a preguntarnos sobre cómo lo estamos haciendo” . Bucaramanga gracias a sus políticas “duerme tranquila”, las “pesadillas”, son en otro municipio. Gracias buen señor, despierte.











