Los asustados
“Preguntaron dónde quedaba la casa. Un aparecido les dijo que si la buscaban no la encontrarían. Pero su valor escaseaba y tenían que hablar de lo que nunca antes se habían atrevido a hablar”
(Az.)
Deambular por una ciudad es un acto heroico; calles y avenidas fluyen y es necesario descubrir que las vías tienen sentidos contrarios. Heredar una cultura no es una tarea sencilla de explicar, y cuando las cosas se reducen a palabras desaparece la manera de demostrar, usando las mismas palabras, para dar a entender “eso que se sabe” y se quiere confirmar (¿es acaso esto posible?).
La casa deshabitada está en los rincones de Bucaramanga; Café Madrid, Floridablanca, Piedecuesta, Girón, Barranca, Zapatoca y Lebrija, y puede ser la respuesta a la pregunta que, a cualquier hora del día, cualquiera se formula sin hallar quién la responda.
El abandono al que se somete lo público: ese espacio donde las personas conversan; juegan y, ante todo, trabajan en equipo, empuja a las personas a resolver sus dudas como cada uno puede. ¿Dónde está la casa deshabitada? Llamarle monumento nacional es decir poco, o lo mismo que nada. Decir que así se llama el colegio INEM de Bucaramanga es darle forma al conocimiento de cualquier institución educativa. Decir que es la Casa de la cultura Custodio García Rovira, sería una triple afirmación desconociendo lo que cuesta preservar una casa, incluso estando deshabitada. Lectores y lectoras de todas las edades: la casa deshabitada está a pocas cuadras de donde se fundó la ciudad. Y en esa casa vivió José Custodio Cayetano García Rovira. Hoy, la casa promete “autoderribarse” tras soportar años de indiferencia.
La crónica literaria que origina estas columnas sobre el deambular fantasmal de la Cultura y la Historia de Bucaramanga, que culmina el recorrido que muchos transeúntes de “La ciudad bonita de Colombia”, hacen cada día hasta encontrarse o “toparse” con otro igual para atreverse a preguntar, y a escuchar lo que le han de responder, se titula UN HIJO ILUSTRE DE BUCARAMANGA. Esta crónica, escrita por Ángela Draleidy Corredor (ganadora del estímulo “Bucaramanga cree en tu talento”), la investigación de Hernán Darío Castillo Quintero y el apoyo de las UTS, en sólo 22 páginas describe de forma épica, sublime y magistral la vida, lucha y ejecución de Custodio García Rovira en manos del ejército realista de la Corona Española. Otro mártir de la historia que ahora vive en un colegio, una casa de la cultura, unos cuantos monumentos y, por supuesto, en la casa deshabitada que, si usted camina y le pregunta a alguien en Bucaramanga, la puede encontrar más abajo de la alcaldía, sobre la carrera novena…











