Publicidad

Columnistas
Sábado 23 de agosto de 2025 - 01:00 AM

Bucaramanga necesita unidad

Compartir

Bucaramanga atraviesa un momento difícil. La anulación de la elección obliga a la ciudad a entrar en interinidad y a prepararse para nuevas elecciones. No es la situación que nadie hubiera querido, pero es la realidad, y lo importante ahora no es detenerse en el tropiezo, sino en cómo lo superamos.

Lo que está en juego no es un nombre ni un partido. Lo que se define es la estabilidad de la ciudad y la confianza de sus ciudadanos. Bucaramanga no puede seguir atrapada en discusiones menores ni en cálculos políticos. Necesita un gobierno serio, capaz de devolverle rumbo, confianza y resultados.

El próximo alcalde deberá gobernar con grandeza. Eso significa concentrarse en lo esencial: la seguridad de los barrios, una movilidad que funcione, empleo para los jóvenes, servicios públicos de calidad y una visión de desarrollo urbano y ambiental que piense en el largo plazo. Gobernar Bucaramanga no es pelear con el Gobierno Nacional ni buscar ‘likes’ y titulares; es trabajar todos los días para resolver los problemas de la gente y devolverle a la ciudad la confianza en sus instituciones. El liderazgo que Bucaramanga necesita es cercano, claro y con la capacidad de sumar esfuerzos.

Las campañas que se avecinan no pueden ser más de lo mismo. Bucaramanga no aguanta otra contienda de insultos ni promesas imposibles. La ciudad merece propuestas claras, compromisos realistas y un debate de altura. Quien aspire a gobernar debe entender que tendrá poco tiempo y enormes desafíos. Ahí se verá quién tiene carácter, disciplina y capacidad de gestión. No hay espacio para la improvisación.

La unidad será decisiva. No hablo de unanimidad, hablo de la capacidad de poner a Bucaramanga por encima de cualquier interés personal. El futuro de la ciudad exige líderes que convoquen, que sumen y que representen a todos los sectores. Bucaramanga no puede volver a quedar dividida ni paralizada por mezquindades políticas. Necesita un liderazgo que una, que convoque a la cooperación y que dé estabilidad.

También los ciudadanos tienen un papel fundamental. Cada voto será determinante para decidir si la ciudad se queda en la incertidumbre o si da un paso adelante. Estas elecciones son la oportunidad de demostrar madurez, de exigir seriedad y de elegir un rumbo firme y confiable.

Bucaramanga ya ha pasado por momentos mucho más duros y siempre ha sabido levantarse. Hoy debe hacerlo otra vez. La ciudad necesita unidad, dirección y un liderazgo que piense en ella por encima de todo.

No es lo ideal volver a elecciones, pero es la oportunidad de mostrar carácter y grandeza. Bucaramanga merece un gobierno que una, no que divida. Ese es el reto y también la responsabilidad.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.
Comentarios

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día