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Martes 26 de agosto de 2025 - 01:00 AM

Yo personalmente creo que… ya lo dije

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Nuestra vida está llena de pleonasmos que usamos sin darnos cuenta, intentando hacer las frases más elegantes y aparentar aires de intelectuales.

Pero sucede lo contrario. Y “Yo personalmente creo” que es un buen momento, no para dar clases sobre el idioma, sino para despertar conciencia sobre el buen uso de nuestro versátil y rico lenguaje, por el cual nos reconocen cuando lo usamos bien.

Pleonasmo según la RAE: “Empleo en la oración de uno o más vocablos (palabras) innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad”. O como diríamos por acá: “Es como seguirle metiendo sal al sancocho cuando ya está salado”

En congresos, simposios o conferencias, me sorprende que altos ejecutivos y líderes han adquirido la costumbre de usar expresiones innecesarias.

Aparentemente, son frases bien construidas y potentes. Pero no lo son. Las usan, quizás sin darse cuenta, con el fin de reforzar el mensaje. ¡Y no es así!

Decirlas en esos escenarios puede mermarles fuerza y credibilidad. ¡Ojo, pues! “Nuestra estrategia planificada”. “Los resultados finales”. “Debemos hacer una alianza mutua.” “Lograremos la máxima optimización.” “Seguimiento continuo y sostenido”.

En ambientes familiares no es la excepción. Aquí abundan las redundancias que han pasado de generación en generación, tanto, que hacen parte de la narrativa cotidiana, especialmente en el lenguaje de barrio, donde cada expresión transmite afecto y cercanía.

“Cállese la jeta”. (perdón, pero así lo decimos). “Suba pa´ arriba”. “¿Quiere que se lo repita otra vez?”. “Lo soñé mientras dormía”. “Eso lo viví yo en carne propia”. “Ya vengo, voy a salir pa´ fuera”.

En el lenguaje político son campeones: construyen mensajes confusos, disfrazados de palabras vacías, para manipular y dar apariencia de estar bien preparados, expertos y convincentes. ¡Mentiras! Se aprovechan de la ignorancia de la gente.

“Damos resultados concretos y reales”. “Vamos a hacer un cambio transformador”. “Vamos a implementar un plan estratégico a futuro”. “Monitoreo constante y permanente”. “El erario público”. “En ese lapso de tiempo”.

La reflexión es simple: debería existir una cátedra en triple vía. Primera: que colegios y universidades enseñen a construir frases sin excesos, sin exageraciones y con mensajes claros, sencillos y contundentes. Segunda: una cátedra sobre el buen uso del idioma castellano, donde tengamos la capacidad de construir frases con diferentes sinónimos para reforzar ideas sin perder el sentido. Eso se llama sinonimia. Tercera y no menos importante: una cátedra sobre ortografía y redacción, donde las frases sean coherentes, de fácil lectura y con verdadero sentido.

IMPORTANTE: “Las palabras son como piedras: unas pueden matar y otras pueden salvar”. José Saramago

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