Comencemos por repasar que una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales ( PTAR ) se define como “ la instalación diseñada para tratar y purificar las aguas residuales generadas por las actividades humanas, como la industria, la agricultura y el uso doméstico”. Se busca eliminar contaminantes, sustancias nocivas, sólidos suspendidos, materia orgánica, patógenos, etc. Son fundamentales para la protección del medio ambiente y para evitar o prevenir la contaminación de ríos, quebradas, lagos, acuíferos y demás fuentes de agua.
En este contexto es bueno destacar la noticia que después de varias décadas insistiendo en su importancia y realizando los análisis y estudios técnicos, financieros y ambientales necesarios para su ejecución, por fin la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ( ANLA ) ha expedido la licencia ambiental para la construcción de la PTAR del Río de Oro para tratar las aguas residuales de Bucaramanga y Girón.
Además del impacto positivo que tendrá la realización de este proyecto para mejorar la calidad del agua del Río de Oro- del Lebrija y Magdalena también- se mejora sustancialmente la calidad ambiental urbana y regional; además, si se recuperan y reforestan las cuencas hídricas del río y sus afluentes, se puede promover el turismo ecológico por senderos y paisajes verdes.
Por los altos costos del proyecto, lograr su ejecutoria amerita la colaboración y el trabajo en equipo del gobernador, alcaldes, líderes políticos y ambientalistas y desde luego de los dirigentes gremiales, empresarios, académicos y medios de comunicación. Es necesario para la consecución de los recursos financieros que son 800 mil millones de pesos para la primera fase del proyecto. Desde luego que por ser un tema de tanta importancia en lo ambiental, también es oportuno gestionar la cooperación internacional ante las entidades correspondientes. El objetivo 6 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas ( ONU ) lo dice: Agua limpia y saneamiento.
Y que se complemente este proyecto con la densificación de la arborización urbana y rural de todos los municipios del Área Metropolitana. Para mostrar lo que esto significa están los bellos bosques de lo Cerros Orientales de Bucaramanga, gran “ pulmón verde ” contra la contaminación atmosférica por los centenares de miles de vehículos circulando.
Oportuno también reconocer las gestiones realizadas para la obtención de la licencia ambiental para la PTAR del Río de Oro por parte de Juan Carlos Reyes, director de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga ( CDMB ) y César Camilo Hernández, gerente de la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander SA ( EMPAS ), y las de su equipo de colaboradores. Felicitaciones.










