En un mundo donde opinar es tan común, y quejarse resulta más fácil que actuar, los que deciden dar un paso al frente suelen ser vistos como raros o, incluso, ingenuos. Sin embargo, la diferencia entre quienes se quedan en la crítica y quienes se arriesgan a construir radica en algo esencial: la acción.
En Barrancabermeja, como en muchas ciudades del país, abundan las voces que señalan lo que está mal: la inseguridad, la falta de oportunidades, la ausencia de inversión o la desconfianza institucional. Pero pocas veces esas quejas vienen acompañadas de propuestas y, mucho menos, de acciones concretas. La realidad es que opinar desde la comodidad es sencillo; lo difícil, pero verdaderamente transformador, es involucrarse y empezar a hacer.
Hace seis años, un grupo de empresarios locales decidió dar ese paso. Inspirados en experiencias de las capitales del país, se unieron para constituir ProBarrancabermeja, una organización creada con un propósito claro: aportar al progreso de la ciudad y la región. Su apuesta fue distinta: pasar de la queja a la acción, trabajar unidos en una sola voz y poner sobre la mesa proyectos y acciones que generen impacto real.
Hoy, ProBarrancabermeja es una voz con credibilidad y liderazgo. A través de la articulación con entidades nacionales, de la promoción de la internacionalización, de la búsqueda de inversión y de la incidencia en temas de desarrollo regional, ha demostrado que sí es posible cambiar la narrativa.
Un ejemplo de ello es el convenio con ProColombia, que permitió abrir mercado en el exterior a bienes de la región y dio lugar a que dos empresas barranqueñas exportaran por primera vez: una de glicerina y otra de trajes ignífugos. Asimismo, la participación activa en la discusión de proyectos estratégicos para el Magdalena Medio reafirma su papel como actor clave en la transformación del territorio.
Porque cada avance, por pequeño que parezca, suma a la construcción de una ciudad más competitiva y sostenible. El empresariado no se limita solo a generar utilidades. Liderar también implica asumir la responsabilidad de ser actores de cambio, de pensar en el futuro del territorio y de apostar por una visión compartida. Cada decisión empresarial es, en esencia, un acto de construcción de ciudad.
Al final, existen dos tipos de personas: las que ven pasar las cosas y las que hacen que las cosas pasen. En Barrancabermeja ya hay un grupo de empresarios que eligió actuar y demostrar que es posible transformar la realidad desde la unión y la acción.
La pregunta que queda abierta es simple, pero decisiva: ¿de qué lado quieres estar?












