Hablar inglés ya no es una ventaja competitiva: es una necesidad. En Colombia, quienes dominan este idioma pueden recibir entre un 30 % y un 50 % más de ingresos que quienes no lo manejan.
Se trata de acceso a empleos con proyección internacional, ampliar oportunidades académicas y sobre todo conectarse con el mundo.
El estudio EF EPI 2024, que clasifica a 116 países y regiones según su nivel de inglés, ubica a Colombia en el puesto 74, dentro de los países latinoamericanos con dominio bajo del idioma, por debajo de Argentina, Chile o Venezuela. Este resultado refleja una realidad que conocemos: aún estamos rezagados. Sin embargo, al mirar hacia adentro encontramos señales algo alentadoras.
Santander ocupa el quinto lugar en nivel de inglés en el país, después de Quindío, Bogotá, Antioquia y Atlántico. Una posición que demuestra avances, pero también evidencia que el reto sigue vigente.
Si hablamos específicamente de Barrancabermeja, los resultados son modestos, pero esperanzadores. Aunque el dominio del idioma sigue siendo bajo, la ciudad supera a otras capitales intermedias como Santa Marta, Montería y Valledupar. Además, se han puesto en marcha iniciativas para cerrar brechas y fortalecer el aprendizaje del inglés, con el compromiso de las instituciones educativas y el respaldo del sector público y privado
Un ejemplo concreto es el programa de becas de la Alcaldía Distrital: desde hace más de 12 años financia estudios universitarios gratuitos, y hace 8 incluyó el bilingüismo en su esquema. Gracias a ello, cada año más de 300 jóvenes alcanzan certificaciones en nivel B2. A estas acciones se suman los programas de las cajas de compensación, dirigidos a niños y jóvenes de instituciones educativas oficiales y rurales, así como la llegada de instituciones de formación en inglés a municipios del Magdalena Medio como Puerto Wilches y El Carmen de Chucurí, lo que refleja una expansión que antes parecía lejana.
Este ejercicio ha sido de gran valor para la región, porque ha permitido empezar a contemplar sectores antes desconocidos para una ciudad petrolera. En los últimos años, se han realizado 4 ferias laborales con empresas del sector BPO y han facilitado la contratación de más de 60 personas bilingües bajo la modalidad de trabajo remoto con opción de ser cada vez más y complementar el crecimiento que está teniendo la capital del departamento y sumar a la diversificación de la economía de esta región.
El reto, sin duda, persiste. Se requiere mayor cobertura, más intensidad horaria en la educación oficial, procesos de inmersión y una estrategia sostenida que articule esfuerzos del sector público, la academia y la empresa privada. El inglés es la llave que abre puertas al mundo.












