Científicos acreditados han establecido los llamados “límites críticos planetarios” que -se supone- no deben ser transgredidos si se desea reducir y evitar los catastróficos riesgos que amenazan actualmente a la humanidad y los ecosistemas. Por ejemplo, todos los años el Laboratorio de Ciencias de Límites Planetarios del Instituto de Potsdam (PIK) publica actualizaciones del estado de estos límites críticos planetarios. Han señalado nueve procesos relacionados entre sí y que son importantes para mantener condiciones ambientales adecuadas y evitar que continúe su inquietante deterioro.
En informe de septiembre 24 de 2025 el PIK señala: “Un nuevo informe (año 2025) revela que 7 de los 9 límites críticos del sistema Tierra ya han sido sobrepasados, uno más que el año pasado”. “Más de tres cuartas partes de los sistemas de soporte de la Tierra no se encuentran en zona segura. La humanidad está sobrepasando los límites de un espacio operativo seguro, lo que aumenta el riesgo de desestabilizar el planeta”. “Los siete límites incumplidos son: Cambio climático, Integridad de la biosfera, Cambio del sistema terrestre, Uso de agua dulce, Flujos biogeoquímicos, Entidades nuevas y Acidificación de los océanos (nuevo en 2025). Todos estos siete límites muestran tendencias de deterioro”. “Solo dos límites permanecen dentro de límites considerados seguros: la carga de aerosoles y la capa de ozono estratosférico”.
Sobre la acidificación de los océanos señalan: “Por primera vez se ha superado el límite de acidificación de los océanos. Este cambio, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles y agravado por la deforestación y el cambio de uso del suelo, está degradando la capacidad de los océanos para actuar como estabilizadores de la Tierra. Esto marca el séptimo límite transgredido, empujando a la humanidad aún más allá de la zona segura para la civilización”.
En columnas anteriores he citado fuentes acreditadas que confirman el deterioro asociado a los limites citados y que ya han ocasionado graves problemas ambientales, sociales y de salud en Colombia y el mundo. Las noticias confirman estos fenómenos. DW (septiembre 24/2025) señala: “Erosión costera: ¿Desaparecen las playas latinoamericanas? En la costa latinoamericana, la fuerza del océano avanza desplazando los límites conocidos y arrasando con infraestructura, viviendas, centros turísticas y ecosistemas. Todos los países de la región registran algún grado de erosión en sus playas. Bien lo saben los de mayor longitud costera, como México, Brasil o Chile. También en playas turísticas en Colombia o en balnearios de Mar del Plata, Argentina, nadie se libra de esta amenaza”.
Como ya se ha señalado, la solución a estos problemas mundiales implica cambios estructurales en los anti modelos de desarrollo que siguen la mayoría de los países y aplicar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, acordados en el año 2015.












