En diciembre de 2020, las Naciones Unidas declararon la Década del envejecimiento saludable (2021-2030), para observar el comportamiento mundial de este proceso natural y trazar políticas que beneficien a la población vieja en aumento. El enfoque de envejecimiento saludable promueve el bienestar físico, social y mental, asegurando oportunidades de tener una vida saludable, productiva y de calidad para las personas mayores.
La OMS define el envejecimiento como “un proceso continuo e inevitable de cambios físicos, mentales y funcionales que comienzan en la edad adulta temprana…” Es un proceso natural, dinámico, universal; propio de todos los seres vivos, es progresivo e implica cambios graduales en sus capacidades. En Colombia, el envejecimiento “oficial” inicia con el cumpleaños sesenta. A los sesenta empezamos esta experiencia vital llamada vejez, propia de cada persona y común a todas. Cada ser se prepara y vive de manera peculiar la que es ahora la etapa más prolongada de nuestro ciclo vital natural. Para todas las personas la vejez implica factores bio-psico-sociales, ambientales y culturales, también políticos.
El envejecimiento demográfico es mundial, pero la forma de llegar a la vejez y vivirla es cambiante. Ahora se habla de dignidad, derechos y autonomía de las personas mayores. Y, se dice que los de setenta de ahora son los de sesenta del siglo pasado. Las personas mayores de hoy pueden mantenerse sanas y saludables física y mentalmente por más tiempo para lo cual se recomienda fuentes de bienestar como mantener un círculo de amigos y familiares, participar en actividades comunitarias y evitar el aislamiento.

La vejez como etapa final, ya no es una simple transición sino un fenómeno duradero con profundas implicaciones socio culturales y de salud pública. Ahora se habla de “nuevas vejeces” ya que no es lo mismo tener setenta años hoy día que hace cincuenta años o un siglo. Esta nueva población vieja busca mantener su salud física y mental con práctica de deportes y alimentación saludable; se mantiene activa con actividades sociales y culturales, incluyendo mayor participación digital y comunitaria más allá del círculo familiar. También revindica el derecho a decidir sobre su vida, incluyendo el derecho a una muerte digna.
La Década del envejecimiento saludable pretende favorecer la creación de condiciones favorables para la población llegada a la vejez. Se trata de “ampliar la esperanza de vida activa y saludable de las personas mayores, manteniendo su autonomía e independencia, promoviendo su participación y presencia en la sociedad”. Y, garantizarles los “atributos que permiten a todas las personas ser y hacer lo que para ellas es importante”.
Tanto la sociedad como las personas debemos prepararnos con bastante antelación a vivir esta etapa vital y llenarla de sentido y oportunidades, fomentando el respeto a la vejez y su valoración como sabiduría y memoria histórica-cultural.










