En un acto mal calculado el petrismo resolvió medir sus fuerzas y censar su fanaticada llevándose una enorme sorpresa, porque pensaban que iban a tener una acogida apabullante y sucedió lo contrario, descubriendo que han perdido la mitad de su fanaticada con relación al 2022 que fue de 5.818.375 y en el 2025 alcanzó apenas una cifra en algo superior a 2.500.000 con una marcada sospecha de cosas non sanctas en el conteo, pues como cosa curiosa se cayó la red.
Consideramos que encontrarse con esa realidad fue un golpe duro para su eventual futuro, que pone de manifiesto el costo que han tenido que pagar por las actuaciones erráticas del señor Gustavo Petro, que no ha hecho nada diferente a acabar lo bueno que teníamos, como es el caso del programa Mi Casa Ya y cazar peleas estúpidas e innecesarias como la que cazó con el presidente Donald Trump, no midiendo al contrincante y teniendo que pagar altísimos costos como consecuencia de ello.
Ahora es cuando la oposición tiene la oportunidad de sacar ventaja de su condición política y si son capaces, la inmensa cantidad de candidatos sin opción, de sacrificar mucho, o mejor muchísimo, y proponer una fórmula única para beneficio del país, así toque renunciar a muchos intereses personalísimos en bien mismo de nuestra democracia puesta en peligro.
Ahora bien, seria un suicidio político si el Congreso de la República aprueba la eventual convocatoria a una constituyente, aunque sea condicionada, pues no olvidemos que ésta en su autonomía podría convertirse en absolutamente independiente, lo cual facilitaría por este medio a la fórmula gubernamental lograr lo que por la vía electoral y por gestión del gobierno no han sido capaces de obtener.
No olvidemos que habrá elección de congresistas y si no elegimos verdaderos representantes del pueblo incondicionales, terminaremos siendo como una Cuba que es mucho peor que Venezuela y Nicaragua.
Es muy importante ejercer una estricta vigilancia sobre los congresistas actuales y así sabremos si debemos reelegirlos y para ello debemos exigir una rendición de cuentas preliminares para determinar si han hecho algo por el beneficio de su pueblo o si solo fueron a cobrar su salario.
Todo esto nos lo dirá la forma como votaron las reformas, los grupos políticos a los que pertenecen y su posición frente a los problemas del país, que es de lo que deben hablar, no de cuáles son los problemas, que eso lo tenemos perfectamente claro, s no de cuáles serán las propuestas para solucionarlos y de donde saldrán los recursos para lograrlo.
Que no nos engañen con discursitos vacíos que a nada llevan.
Si elegimos mal nos ira peor.












