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Viernes 28 de noviembre de 2025 - 01:00 AM

Sobre universos familiares y sus misterios

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El sonido de las olas, de la colombiana Margarita García Robayo, publicado por Alfaguara, es una serie de tres relatos que comparten protagonistas mujeres que navegan el hastío de un mundo que les impone normas sobre cómo deben ser y comportarse, llevando al lector a cuestionarse si reconstruir los recuerdos puede ser doloroso o liberador.

En los tres relatos, sus protagonistas se rebelan contra las convenciones y buscan su propia identidad. Exploran temas como la sexualidad, la familia, la locura y el deseo de escapar en un entorno costero. La primera historia, Hasta que pase un huracán, presenta a una joven insatisfecha con su lugar de origen y que sueña con la evasión. Lo que no aprendí trata sobre una niña que observa a su padre, un abogado con prácticas «paranormales», y busca entender su propia historia a través de esta mirada. Por último, en Educación sexual, se narra la experiencia de la infancia y adolescencia de la autora en un colegio del Opus Dei en el Caribe, explorando la rebelión contra la tradición y los abusos.

Estas historias despliegan una narrativa de desarraigo crítico, desdeñosa, que reniega tanto de la utopía del mestizaje como del American dream y se arriesga, sin recato, a narrar las convenciones sociales que limitan el comportamiento de las mujeres, sus voces y sus aspiraciones, permitiendo a las lectoras reconocer estereotipos de género.

García Robayo es una de las escritoras colombianas más relevantes por la importancia que le da a la voz narrativa, empleando la primera persona para llevar al lector a una suerte de «antesala de lo íntimo», donde se exploran los secretos, las contradicciones y los guardados que hacen parte del universo de las familias y sus misterios.

En el ejercicio de la reconstrucción de la memoria, la metáfora del mar sirve como un espejo de la vida familiar, que invita a reflexionar sobre la intimidad de nuestra propia familia, ya sea en las conversaciones, en los silencios, o en los momentos de crisis que se viven dentro de ella. «La memoria de una familia eran muchas, tantas como miembros tuviera esa familia, tantas como secretos se guardaran entre sí».

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