Contraviniendo lo recomendado por los expertos en el arte de escribir, comienzo este texto comunicando a mis lectores su idea central, que es hacer comentarios sobre el que según mi opinión es el libro del año en Colombia: “El presidente que no fue”, de la historiadora, socióloga y politóloga Olga L González, obra sobre la vida, origen, formación, logros, dificultades, contexto histórico y legado de un gran santandereano: Gabriel Turbay Abunader.
Este bumangués, desafortunadamente hoy hundido en el olvido, fue gran protagonista de la Colombia de la primera mitad del siglo XX; surgió gracias a su inteligencia, disciplina y altivez, dejó profunda y sólida huella política, hecha en forma rauda, como si supiera que su vida iba a ser corta, pues murió a los 46 años. En los numerosos cargos de primer nivel que en nuestro Estado desempeñó, demostró que era un atinado administrador de la cosa pública y dejó una interesante lista de ejecutorias gubernamentales.
Turbay Abunader fue incomprendido por buen número de sus contemporáneos y, en forma sutil, aguda y reiterativa, fue golpeado perspicazmente por las figuras políticas más destacadas de los años 30 y 40 del siglo pasado, por las de mayor peso político e influencia de entonces, como los notables del Partido Liberal, quienes anhelaban que su renombre se desvaneciera.
En buena y clara prosa, Olga L González recorre la vida pública de Gabriel Turbay, analiza y prueba debidamente lo sucedido en la campaña electoral para la presidencia de la República de 1946, esa en la que se “levantó” una alambrada de garantías hostiles en su contra para que tropezara y cayera, como desafortunadamente sucedió, luego de enfrentar la actitud hostil y “venenosa” de Alfonso López Pumarejo, la soterrada animadversión que respecto de él tuvieron Eduardo Santos, Carlos Lleras, Alberto Lleras y otros dirigentes liberales, así como la actitud, campañas y talantes complejos de Jorge Eliecer Gaitán y Laureano Gómez.
La autora usa bien las herramientas y ayudas que tienen los historiadores y sus conclusiones las fundamenta en abundantes y sólidas fuentes.
La obra es interesante y si biografía es para el diccionario de la RAE “la historia de la vida de una persona” y para la IA es un relato escrito sobre la vida de una persona, cuyo propósito es narrar y explicar los hechos más relevantes del biografiado, el libro de Olga L González es una biografía y buena.
Por ello, con modestia, opino que es el libro del año y recomiendo su lectura pues escarba, horada y establece el origen, formación, logros, dificultades, contexto histórico y legado de un gran santandereano: Gabriel Turbay Abunader.












