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Jueves 04 de diciembre de 2025 - 01:00 AM

¿Qué nos trae la Navidad?

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La alegría que nos trae la navidad, muchas veces nos hace perder la prevención que debemos tener en las copropiedades para proteger a las personas y las cosas. Analizando años anteriores, revisemos algunas de las conductas pasivas que llevan a lamentaciones en estas fechas que deberían ser solo de alegría: 1. Cuando se hacen instalaciones hechizas e improvisadas para iluminar árboles o edificios que, por falta de supervisión, corren el riesgo de causar incendios. 2. Asimismo, las veladoras que se dejan encendidas pueden desencadenar el mismo problema. 3. Cuando es de conocimiento público que un apartamento o casa está desocupado por motivos de viaje de sus habitantes, se incrementa la inseguridad ante posibles robos. 4. El arrendamiento turístico sin el cumplimiento de los requisitos legales, puede ocasionar afectaciones a los demás propietarios y residentes del edificio o conjunto. 5. Los menores que se encuentran en vacaciones sin el control de sus padres en las áreas sociales del edificio, pueden ser causantes de accidentes. 6. La pólvora que, aunque se encuentra prohibida muchas veces, es manipulada incluso por menores de edad, generando accidentes y daños, además del malestar ocasionado a las mascotas. 7. El incumplimiento de las normas de convivencia (como el ruido, el consumo de sustancias psicoactivas y otros) puede generar diversión en estas fechas, pero también molestias con los vecinos que pueden convertirse en discrepancias permanentes. 8. El manejo de recursos en efectivo fuera y dentro de los edificios se convierte el mejor alimento para llamar a los ladrones. 9. La falta de control al ingreso de las porterías de los edificios, lleva a que ingresen amigos de nadie, pero si de lo ajeno… ¡El no estar atento a nuestro entorno puede llevarnos a dificultades!

En estas fechas sólo espera que a nuestros lectores lleguen muchas alegrías, que compartan un buen licor (pero no adulterado), un buen plato para compartir (y no en soledad), con muchas razones para dar, más que recibir, y con una gran pizca de capacidad para entender a los demás en vez de criticarlos. No nos dejemos contaminar de rencores que dañan nuestra comunidad e imposibilita vivir en armonía con nuestros vecinos.

Sea la religión o la política que profesemos, primero somos seres sociales, que vivimos en comunidad, que merecemos respeto y que, unidos, podemos protegernos todos. Sean estas fechas un tiempo donde predominen la esperanza y la preparación para un nuevo año lleno de positivismo y crecimiento. Pero todos estos resultados serán realidad si cuidamos el entorno y si utilizamos estas fechas como una fuente verdadera de integración y reflexión.

Lo único que nos trae la navidad es el nacimiento de lo que queremos ser.

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