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Jueves 11 de diciembre de 2025 - 01:00 AM

El Excel navideño

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Llegó diciembre con su alegría, sus velitas, sus buñuelos, sus novenas bailables, sus cartas al Niño Dios, sus regalos bajo el arbolito, sus toallas con angelitos en punto de cruz en los baños, su parentela exponencial, su “magia.”

Pero, pese a esa aura mágica en la que tanto nos gusta creer en épocas decembrinas, todo esto representa una inmensa cantidad de trabajo que suele estar poco reconocido y peor distribuido.

La verdad es que diciembre funciona gracias a un ejército de mujeres que está a cargo de la casi interminable lista de tareas por hacer, y que las ejecuta o delega.

Abuelas, mamás, tías, primas, hijas, sobrinas, trabajadoras domésticas, niñeras, y muchas otras, compran y empacan regalos para sobrinos, parientes remotos, celadores, vecinos, profesores, colegas o jefes; averiguan tallas, gustos y presupuestos; decoran la casa, hacen mercado, preparan o encargan menús teniendo en cuenta alergias, dietas, caprichos infantiles. Coordinan novenas, recuerdan quién viene, cuántos son, si hay que añadir otra silla, si falta vino. Visten y peinan niños, se aseguran de que duerman la siesta, ah, y, claro, sacan cita en la peluquería para verse como si, en efecto, todas estas cosas se hicieran por obra y gracia del espíritu navideño.

El Excel mental y emocional de las fiestas es agotador, y casi siempre es creado y gestionado por mujeres.

Por eso, para muchas mujeres diciembre es el mes más agotador del año: el trabajo de cuidado y la carga mental que hacen a diario aumenta considerablemente, y la gran mayoría de veces ni siquiera se agradece, simplemente se da por sentado.

Por eso, este diciembre les invito a que en vez de preguntar a esposas o mamás “en qué te ayudo” o “qué necesitas”, asumamos plenamente las muchas tareas que estas fechas traen consigo, y eso empieza por la lista.

Esto parece una obviedad, pero las listas visibilizan el trabajo que usualmente se oculta o pierde vista, y nos responsabiliza por su ejecución.

Que el milagro de esta navidad no sea que unos celebren a expensas de otros, sino trabajar juntos para que la magia suceda para todos.

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