Publicidad

Columnistas
Sábado 03 de enero de 2026 - 01:00 AM

La fiesta de los reyes magos

Compartir

Seguramente, como yo, a menudo no prestamos atención al significado de la fiesta de Los Reyes Magos o Epifanía, celebración que representa el momento en que Jesús se muestra al mundo no judío; por ello y para los jóvenes de hoy quise pergeñar esta breve historia.

En la Biblia, San Mateo, menciona a tres “Magos del Oriente”, pero no específica su número, que fueran reyes, ni mucho menos sus nombres. La historia indica que los nombres fueron señalados en los siglos IV y V y luego, en el siglo XV, se utilizaron para representar a los tres continentes conocidos, habitados por los hijos de Noé y que debían ser evangelizados. Melchor, un anciano de barba y cabello blanco, representaba a Europa y a la progenie de Jafet, imagen de la experiencia y sabiduría del antiguo continente; era el encargado de entregar el oro, con el cual se reconocía a Jesús como Rey de los Judíos, del mundo y como reconocimiento de la autoridad política y celestial. Baltasar, el Rey negro, personificaba al África y a los descendientes de Cam; debía ofrecer la mirra, para señalar que Jesús había venido al mundo para sacrificar su vida por la salvación de la humanidad. Y Gaspar, un joven con características orientales, vestido con ricas sedas y turbantes, encarnaba al Asia y a la progenie de Sem, designado para entregar el incienso, que personificaba la divinidad de Jesús y que implicaba que no solo era un hombre, un monarca, sino que era Dios mismo hecho hombre, es decir, su naturaleza divina.

Aunque en el siglo XV ya se había descubierto América, aún en fase de exploración, cartografía y evangelización, no fue reconocida como el cuarto continente para incluir a Jesús como soberano; decisión surgida de la estructura mental y religiosa europea que deseaba mantener los tres continentes para representar la trilogía religiosa de Padre, Hijo y Espíritu Santo, y mostrar unidad bajo una única fe, sin importar raza, edad, ni prevalencia geográfica.

Sin embargo, los católicos celebran dicha festividad en México, las comunidades hispanas en Miami, New York y Los Ángeles, en diversos países de Centroamérica y en la mayoría de los países sudamericanos; como en España, Italia y en los países con tradición ortodoxa como Grecia y Rusia. En Colombia, son ancestrales en Nariño y Cauca, lo cual coincide con la reconocida celebración de Los Negros y Blancos; en el Eje Cafetero, como en Santander, en diversos municipios, festejan el día utilizando el conocido Puente de Reyes.

Esta festividad debe permitir al ciudadano distinguir entre la ilusión que ella refleja y la realidad que vivimos, con impuestos abusivos, inspirados en el populismo politiquero que al final irá a perjudicar a los más pobres.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día