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Miércoles 07 de enero de 2026 - 01:00 AM

El petróleo no es el objetivo principal de Trump en Venezuela

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Tras la extracción de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, mucho se ha especulado sobre las razones de fondo para justificar dicha operación militar. La mayoría de ellos se ha concentrado en afirmar que van por el petróleo venezolano, pues al fin y al cabo el vecino país cuenta con reservas probadas de petróleo equivalentes a 300 mil millones de barriles.

Sin embargo, un análisis publicado por Hilltower, una firma consultora sobre mercados energéticos afirma que el propósito de Trump es otro y que la narrativa del petróleo y del tráfico de drogas es para calmar las aguas políticas internas. Las motivaciones son más profundas: sacar a sus archienemigos de Venezuela, los rusos, los iraníes y los chinos.

Con cada uno hay propósitos subyacentes. Los rusos tienen una enorme influencia militar con un número importante de asesores militares. Incluso reportes de prensa hablan de más de 150 efectivos de ese país en Venezuela haciendo operaciones conjuntas con las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Vale recordar que las defensas antiaéreas destruidas durante los bombardeos del 3 de enero eran rusas y que parte de la fuerza aérea venezolana se basa en los aviones Sukhoi. A Estados Unidos le preocupa que Putín esté tan cerca de su territorio continental construyendo capacidades militares en suelo venezolano.

El caso de Irán es preocupante. Además de la presencia comprobada de Hezbollah, este país ha estado enviando armas hacia Venezuela, que incluye misiles aéreos de largo alcance que podrían impactar objetivos estadounidenses en la Florida. Aún más grave es la instalación de al menos una fábrica de drones iraníes y la transferencia de otras armas que podrían afectar las operaciones navales de los Estados Unidos en aguas internacionales del Mar Caribe. De nuevo, para Estados Unidos tener a Irán y a Hezbollah en su patio trasero es un riesgo que se debe gestionar.

El reporte de Hilltower señala que los chinos controlan la extracción de minerales en el Arco Minero del Orinoco una zona rica en oro, diamantes, coltán y tierras raras y que sus compradores se apoyan en las FARC y el ELN para sacar algunos de estos productos fuera de Venezuela para fundirlos con mineral de hierro en Colombia y exportarlos hacia China desde los puertos de Buenaventura y Santa Marta. China tiene el monopolio mundial de las tierras raras y Estados Unidos quiere interrumpirlo afectando parte de su cadena de suministro establecida en Venezuela.

El objetivo de Trump no es el petróleo, ni el restablecimiento de la democracia en Venezuela. Necesita sacar a sus archienemigos de ese país y para eso requiere de un gobierno títere ligado al madurismo para lograrlo.

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